Cádiz derrotó a Valladolid con un doblete de Bongonda en una final por el descenso en La Liga

El Submarino Amarillo consiguió una victoria con sabor a parmanencia en la elite española. El equipo de Sergio González se impuso por 2 a 0 ante los Pucelanos con dos tantos del belga, Theo Bongonda, y se despegó de la zona candente en La Liga.

Era una final en el comienzo de la fecha 35. Valladolid no la jugó como tal y práctiamente no puso en riesgo durante todo el pleito a Jeremías Ledesma. La contracara fue Cádiz que buscó y lo encontró cuando el asunto parecía completamente chato.

A los 10 minutos del primer tiempo lo tuvo el local con un cabezazo de Chris Ramos que se fue apenas alto. Al cuarto de hora llegó la visita con una ocasión de Sergio León que apiló rivales, hizo todo bien, pero se endulzó, jamás la soltó y la terminó perdiendo en una situación clara.

Iba media hora y Cádiz ya dominaba sin anotar. Gonzalo Escalante probó desde afuera y encontró la buena respuesta de Jordi Masip. Al rato, Jawad El Yamiq le cometió un penal a Ramos pero Valladolid suspiró con alivio después que Rubén Alcaraz reventó el travesaño con el zapatazo desde los once metros.

Theo Bongonda empezó a erigirse como una de las figuras camino al descanso después de una arremetida que se fue cerca del palo derecho de la visita y, una ocasióna extra en la última del período inicial, donde se patinó a la hora del disparo y, de todos modos, tuvo que atajar Masip contra el césped.

Valladolid no sufrió tanto en la complementaria aunque en un parpadeo perdió los estribos, el partidos, y demostró un nerviosismo digno de esos planteles que van camino a la debacle. Cádiz abrió la cuenta a los 23 minutos con un golazo de Bongonda.

El belga estaba arrinconado contra la banda derecha pero, a pura astucia, comenzó a recortar hacia el medio. Cuando Álvaro Aguado le dio un espacio, el nacionalizado congolés metió un misíl de zurda que dio en el travesaño y besó las redes de un Masip que voló para la foto.

Si algo más necesitaba el Blanquivioleta para destrozar su alma fue que, de un córner a favor, Escalante hilvane un contragolpe y Javi Sánchez, de manera infantil, derribó dentro del área a Anthony Lozano dentro del área grande. Bongonda se hizo cargo del penal, no falló y puso cifras definitivas.

Valladolid, con su malestra a cuestas, se quedó con diez hombres por un inexplicable manotazo de Martin Hongla sobre Lozano. En una final por la permanencia, Cádiz ganó por 2 a 0 en el Nuevo Mirandilla, sacó una buena ventaja con tres fechas por delante y empezó a soñar con seguir un año más en La Liga.

Foto: Photo by Fran Santiago/Getty Images

Acerca de Marcelo Patroncini 24434 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.