BUTÁN VS. MONSERRAT: LA OTRA FINAL

El Mundial que se disputó en Corea del Sur y Japón en 2002 tuvo muchas particularidades pero hubo una muy especial, una segunda final.

El mundo entero se preguntará cómo puede haber una final pararela a una Copa del Mundo. Pero la hubo, de manera amistosa.

Casi al mismo tiempo que Alemania y Brasil disputaban la final que luego ganaría la “Verdeamarela”, las selecciones de Bután y Monserrat, las dos peores del ranking FIFA de ese momento, jugaron un cotejo que se denominó cinematográficamente “La otra final”.

El amistoso nació de una idea del holandés Matthijs de Jongh quien, al no poder alentar a su selección en el Mundial, decidió intentar convencer a los dos peores seleccionado entre 203 países del Ranking FIFA (al 15 de mayo 2002) para jugar un match y definir cuál era la “peor selección del mundo”.

El escenario elegido fue el estadio Changlimithang, ubicado en el medio del Himalaya y, por esto, y la comida del lugar, los jugadores caribeños sufrieron intoxicaciones y problemas de salud producidos por la altura.

Tras estos inconvenientes con el combinado de Monserrat, el cotejo se jugó y arrojó un 4 a 0 en favor de Bután. La figura fue el capitán de la selección local, Wangay Dorji, quien marcó tres tantos.

Al final del encuentro, cada capitán alzó un trofeo partido a la mitad, ante el aplauso permanente de alrededor de 15.000 espectadores.

Por último, ambos planteles vieron juntos la final del Mundial de Corea y Japón 2002.
Cabe destacar que, por este match, se filmó un documental llamado The Other Final (La Otra Final) que se estrenó el 25 de setiembre de 2003 y ganó dos premios. El condimento especial es que Matthijs de Jongh formó parte de la productora que hizo dicha película.