La tabla de posiciones de la Serie A sabía que el partido entre Parma y Brescia era solo para la estadística. Los dos equipos ya conocen su destino en la próxima temporada y por eso, la victoria de los Cruzados por 2-1 no sorprendió demasiado ante un rival que ya descendió a al Serie B.
La pobreza futbolística marcó el primer tiempo y pasó poco y nada en esos cuarenta y cinco minutos. No hubo emociones ni tampoco goles, solo una chance de los visitantes que dominaron el juego pero no le encontraron la vuelta al partido.
El inicio del complemento favoreció al Parma que buscó con más intenciones el arco rival y consiguió el primero a través de Darmian que recibió un pase atrás y definió sin resistencia al 1-0. El dueño de casa se despertó, empató gracias a Dessena después de aprovechar horror defensivo de su contrincante y hasta pudo darlo vuelta. Sin embargo, lo mejor estaba por llegar para los cruzados: a nueve del final, Kulusevski sacó una bomba al segundo palo y al ángulo para darle el triunfo final a la visita.
Fue una victoria para la estadística del Parma que se llevó tres puntos insignificantes a esta altura del campeonato.