Los conjuntos más grandes de Porto Alegre, el Internacional de Eduardo Coudet y el Gremio, regresaron a los entrenamientos luego de casi dos meses de inactividad, siguiendo el estricto protocolo sanitario establecido por el Gobierno de Río Grande do Sul.
Si bien los casos positivos de COVID-19 y las muertes en Brasil no cesan, hace unos días, el Gobierno de Río Grande do Sul autorizó el retorno a las actividades de los clubes que cumplan con ciertas medidas sanitarias de carácter estricto. Los únicos dos que podían enfrentar todas las normativas fueron los más grandes de Porto Alegre, Inter y Gremio.
Colorados y Tricolores comenzaron con los trabajos físicos para volver a ponerse a punto para la competencia tras casi dos meses de inactividad. En la llegada a los predios, se montaron carpas donde fueron sometidos los jugadores a exámenes médicos en busca de síntomas de Coronavirus así como también a los testeos pertinentes.
Los planteles fueron divididos en grupos con diferentes horarios para evitar la aglomeración de personas en un espacio común. Vestuarios, gimnasios y comedores continúan cerrados y sin permitir la circulación. A su vez, Eduardo Coudet utilizó barbijo en todo momento mientras que Renato Portaluppi, por pertenecer al grupo de riesgo, no se presentó.