El Scracht Sub-20 sacó rápida ventaja y terminó consumando una clasificación sin grandes complicaciones, aunque con la dificultad de haber disputado más de un tiempo con diez jugadores por la expulsión de Robert.
Brasil tardó media hora en definir su clasificación ante Túnez. Un insólito error en la salida del combinado africano terminó en claro penal del arquero Arfaoui sobre Marcos Leonardo, que cobró la falta y con certero tiro puso el 1-0.
El segundo fue obra del capitán Andrey Santos, futbolista comprado por Chelsea, quien pisó el área para recibir de Leonardo y definir perfecto para el segundo.
Brasil terminó la primera mitad con diez por la expulsión de Robert, que cometió infracción sobre Dheaoui, recibió la roja por la ley del último hombre y se retiró haciendo gestos al público argentino en La Plata.
Ya en el complemento Túnez buscó aprovechar el envión del hombre de más, generó alguna que otra situación como para anotar y logró convertir en la gran polémica del partido: Raki Aouani definió perfecto con gran derechazo en el área a gol, sin embargo el juez fue advertido por el VAR y terminó anulando la conquista por una tenue mano del delantero.
Brasil terminó goleando en el primer minuto de adición gracias a que Matheus Martins definió con clase un contragolpe letal.
Y el cierre, en los ya insólitos e interminables minutos adicionados del Mundial Sub-20, tuvo más goles: Brasil marcó el 4-0 con el doblete de Andrey Santos, y Túnez decretó enseguida el 4-1 final mediante Mahmoud Ghorbel.
Goleó la Canarinha y ahora buscará meterse entre los cuatro mejores ante Israel.