Los Potros y los Metalúrgicos llegaban a la segunda fecha de la Bundesliga con la necesidad de cambiar la imagen ofrendada en el debut de la temporada. Ambos, derrotados, querían sumar puntos y para que ninguno quede sumergido en el fondo, repartieron unidades tras un entretenido 1 a 1 en Renania del Norte.
Borussia Mönchengladbach tenía un motivo para disfrutar de este cotejo. La vuelta del público, que acompañó en la medida que le permitieron, era algo para celebrar en este opaco 2020. Atrás querían dejar la goleada sufrida en Dortmund y por eso mismo fueron los grandes protagonistas en la parda ante un afortunado Unión Berlín.
Empezó firme el dueño de casa. El francés, Alassane Pléa, tuvo una corrida maradoniana, hizo todo bien, enganchó y castigó pero se encontró con un suertudo Andreas Luthe que tapó con los pies y salvó la caída de su valla. Claro que los oriundos de Kopenick también tuvieron lo suyo en un remate de Sheraldo Becker que devolvió el travesaño. Los locales eran más, aunque los milagros jugaban de su lado en algunas situaciones.
Antes de irse al descanso, Borussia Mönchengladbach pudo abrir la cuenta con un cabezazo de Pléa que volvió a encontrar el mismo villano evitando el festejo galo. No obstante, la revancha para los muchachos de Marco Rose se dio antes del cuarto de hora de la complementaria gracias al testazo de Marcus Thuram que conectó un córner de Jonas Hofmann e infló las redes del Unión Berlín.
La felicidad duró poco para el dueño de casa. Con la misma tónica y desde un tiro de esquina, bombeado de Marcus Ingvartsen, llegó el frentazo de Nico Schlotterbeck que se tornó inatajable no sólo para el suizo, Yann Sommer, sino también para el sueco, Oscar Wendt, que saltó con serias intenciones de despejar y terminó dentro del arco con pelota y todo.
Con la parda puesta en el marcador, Los Potros se esforzaron para recuperar el triunfo pero no lo consiguieron. La más clara para sumar de a tres la tuvo Ramy Bensebaini que, sorprendido, se encontró con un esférico llovido en la puerta del área chica y terminó mandándola por encima del travesaño.
Unión Berlín vio con muy buenos ojos el poroto conseguido en Renania del Norte que le sirvió para salir del fondo y para soñar con cantar victoria el próximo viernes ante el débil Mainz. El 1 a 1 tampoco le sentó mal al Borussia Mönchengladbach porque mostró actitud, mejoró respecto al debut, y sabe que en la jornada siguiente visitar al Colonia que tampoco levanta cabeza.