El capitán aurinegro no pudo completar la primera mitad entre Newcastle y Borussia Dortmund, encendiendo alarmas en su siempre congestionada enfermería.
El experimentado volante alemán, capitán del equipo, dejó la cancha a tres minutos del descanso con una lesión en su pierna derecha.
Can quedó tendido en el suelo y recibió atención médica antes de ser reemplazado por Ozan. Para colmo se retiró con ayuda de los colaboradores, sin poder pisar de la mejor manera.
Otra lesión para BVB, que sigue padeciendo bajas casi sistemáticamente durante los últimos meses.