Gabriel Milito rompió el silencio en una entrevista con La Nación y atacó al fútbol argentino con críticas al VAR y las sospechas constantes en el deporte. El ex entrenador de Argentinos Juniors confesó que quiere una mejora para el fútbol local pero opina que para lograrlo se necesita mucho tiempo. Muchas bombas del técnico.
La crítica al VAR en Argentina
«El VAR vino para hacer justicia y hoy solo se sospecha. Como entrenador no lo entiendo: ¿por qué una mano sí y otra no, una roja sí y otra no según el peso de las camisetas, por qué en una cancha hay menos cámaras que en otra…? Yo ya no creo en el VAR. ¿Y este es el fútbol de la selección campeona del mundo? En eso quiero que mejoremos»,
Quiere una mejora en el fútbol local
«El fútbol argentino no lo cambiás en un mes. Vos podés cambiar las intenciones de la noche a la mañana, pero los resultados se obtienen con el tiempo. Yo lo que quiero es que se cambien las intenciones para ir viendo un fútbol argentino mejorado».
Dar un pase adelante
«Lo que digo es que somos el fútbol de la selección campeona del mundo. El fútbol argentino debería dar un paso adelante y estar a la altura de una selección campeona del mundo. A eso voy. Si me preguntás a mí, o al taxista o al carnicero, te vamos a decir que somos campeones del mundo. Desde el sentimiento. Yo ya sé que no lo soy».
Todo claro desde el principio
«Todo tendría que estar claro desde el minuto 1 para evitar las suspicacias. Cuántos ascensos, cuántos descensos… se puede ser más claro, hay muchas cosas para mejorar. Somos el fútbol campeón del mundo, somos una vidriera impresionante… Se quitó el público visitante para evitar los incidentes y tenemos incidentes igual. Hay muchos puntos para corregir. Tenemos que hacer las cosas bien para darle un salto de calidad al producto ‘fútbol argentino’»
Diabetes por estrés de dirigir en Independiente
“Depende de cómo te lo tomes. Jugando me lo tomaba de una manera, y entrenando lo hago con la misma pasión, pero es una tarea muy diferente. Ya no tenés el desgaste físico, pero sí el mental porque te la pasás pensando y decidiendo. Mentalmente es agotador. Como jugador sabía que el fusible era el técnico, y ahora hace años que sé que yo soy el fusible. Es mucho más estresante ser entrenador. Y tras dejar a Independiente como entrenador, en 2016, a los dos o tres meses no me sentía del todo bien, fui al médico, me hicieron análisis y saltó que era diabético, sin ningún antecedente. Fue una diabetes que apareció por estrés. Es una diabetes tipo 1, totalmente controlada. Después, estoy sano, sin problemas gracias a Dios, más allá de algunos rumores que estuvieron dando vueltas últimamente. No tengo ninguna enfermedad. Me fui de Argentinos por lo que expliqué: porque estaba muy cansado y sentía que los jugadores necesitaban otra persona adelante. Nada más»