Gabriele Gravina, presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), fue claro ante la aprobación de la Superliga por parte del fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea: club que se adhiera al nuevo torneo, no jugará la Serie A. El máximo directivo avisó que no prohibirá la elección de participar de la competencia pero impondrá sanciones severas dentro de la órbita del fútbol italiano.
El que se suma a la Superliga, no juega en Italia
«Esperaremos y evaluaremos los perímetros de la decisión. Fuimos la única federación que adoptó una postura muy clara. Estamos totalmente en contra, hay una norma federal por la que quien se une a ese mundo abandona el sistema federal de fútbol»
No prohiben la participación pero serán muy exigentes
«No podemos impedir la adhesión, pero la elección, si se produce, debe ser muy clara. Es impensable disputar dos o tres campeonatos dentro de una serie de organizaciones diferentes. Ya estamos luchando internamente por las fechas disponibles para el campeonato, pueden imaginarse lo que ocurriría si añadiéramos otro campeonato. Tengo que salvaguardar la marca del fútbol italiano y hay que saber a qué nos enfrentamos»