La Academia no la pasaba del todo bien en el Hernando Siles hasta que un tiro libre de Marcos Acuña dio en el poste y Roger Martínez, de cabeza, mandó la pelota al fondo de la red para meter a los de Avellaneda en octavos de final de la Copa Libertadores. Con el empate 1 a 1 en La Paz, los dirigidos por Facundo Sava lograron la agónica clasificación a la siguiente fase dejando una imagen de garra en un plantel que también demostró que sabe jugar a otra cosa.
A Racing le servía hasta perder 1 a 0 en Bolivia para lograr su segundo objetivo en la máxima competencia continental. Tras pasar el repechaje, sin sobrarle nada, frente al Puebla mexicano, el elenco argentino debió afrontar un grupo para nada accesible y en el que resignó unidades que lo llevaron a depender de sí mismos hasta la última fecha. Boca ya había pasado de ronda la semana anterior cuando ganó en el Cilindro y Bolivar, con la paridad conseguida en Cali, quedaba con chances netas y matemáticas de acompañar al Xeneize siempre y cuando el triunfo ante los hombres que vistieron de azul cuente con dos o más goles a su favor.
La primera situación del encuentro fue para los de Sava. Ezequiel Videla trepando por la banda derecha envió un centro que se cerró y el horizontal salvó el arco de Romel Quiñonez. Después el resto fue del dueño de casa que, conociendo las virtudes de la altura, ahogó a la Academia que sacó a relucir su temperamento defensivo. Quien más peligro generaba en el elenco de Rubén Darío Insúa era Erwin Saavedra quien contó con un remate certero que terminó perdiéndose por línea de fondo.
Tras el descanso Racing sabía que debía aguantar 45 minutos más para lograr su cometido. Sebastián Saja descolgó un bombazo de su ángulo superior derecho y se mostró muy atento en todo momento. Sin embargo Gastón Cellerino a los 24 minutos abrió la cuenta con una hermosa tijera y dejó a los paceños muy cerca de la clasificación. Fue en ese momento cuando los de Avellaneda sacaron fuerzas desde lo más profundo para evitar una nueva caída de su valla como por ejemplo la doble salvada de Iván Pillud en el área chica.
Iban 28 y además de aguantar, la Academia se atrevía en ofensiva. De esta forma llegó el tiro libre que Acuña puso en órbita, superó al guardameta, se estrelló en el poste y Martínez terminó metiendo al contra la red. A partir del 1 a 1 volvió la paz, en la capital boliviana, para los de Avellaneda que ya saboreaban el pasaje a octavos de final.
Racing fue a buscar la clasificación e hizo lo que debía ante el Bolivar. Igualaron 1 a 1 pero para los de Sava el negocio estaba hecho. Palo y a la bolsa.