Hubiese sido el empate pero lo que se comió Maximiliano Casa abajo del arco fue una muestra más de lo que le cuesta al Funebrero jugar como visitante. De esa racha adversa se aprovechó el Aurirrojo en su propio domicilio para vencer a los dirigidos por Fernando Gamboa por la mínima diferencia y treparse a lo más alto del campeonato.
El triunfo se cocinó temprano en la Mesopotamia. Boca Unidos se puso en ventaja rápidamente cuando Franco Cángele conectó por detrás de todos y venció la resistencia del arco defendido por Pedro Fernández. Conformes con el 1 a 0 parcial, los dirigidos por Ricardo Rodríguez se dignaron a cuidar el resultado dejando a su gente con una arritmia durante todo el cotejo.
Tuvo oportunidades de sobra el Tricolor. Pero en el final del primer tiempo dilapidaron un contragolpe inmejorable por un lado mientras que por el otro se convertía en figura Fabricio Henricot. Demasiado sufrimiento para el dueño de casa que, a fuerza de garra, trataba de no pasar sobresaltos y sin dudas la estrategia le dio resultado.
Sobre el final del partido Casa se perdió un gol increíble que hubiese significado la igualdad para el Funebrero. El «Titi» Cristian Milla le reclamó al ex jugador de Flandria y entre discusiones y una cuota de infortunio, el equipo de Gamboa volvió a tropezar fuera de Villa Maipú.
Boca Unidos sufrió pero ganó por 1 a 0 para quedar como líder del campeonato del Nacional B. Con aquél gol de Cángele le bastó para derrotar a Chacarita Juniors que, en condición de visitante, le cuesta realmente demasiado.