El Xeneize avanzó y se metió entre los cuatro mejores del certamen continental por excelencia a nivel clubes de CONMEBOL. Sin embargo, no sólo por delante tendrá que derrotar al duro Palmeiras sino que en ese lapso de siete días tendrá que medirse con River por la Copa de la Liga.
El calendario le jugó una mala pasada a Boca que, más allá de eso, no deja de disfrutar este presente como semifinalista de la Copa Libertadores. Lo cierto también es que, de aquí a un mes, Jorge Almirón deberá evaluar cómo acomoda una semana sumamente brava para los de Azul y Oro.
El partido de ida ante Palmeiras se jugará en la Bombonera entre el 26 y el 28 de septiembre. Automáticamente, ese fin de semana, el Xeneize recibirá a River por la elite del fútbol argentino. Y para continuar la vorágine deberá viajar a Brasil instantáneamente para completar la llave de semifinales por Copa Libertadores.
Serán siete días vertiginosos en el mundo Boca que ya dejó en el camino a Nacional de Montevideo y a Racing en el certamen continental. Sin embargo, por Copa de la Liga viene de perder con Sarmiento de Junín ya que el entrenador escogió un equipo alternativo que podría ser lo mismo que haga a la hora de jugar el Superclásico.
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