Boca debió transpirar ante un laborioso Deportivo Pereira y ganó un partido de locos en la agonía de la noche de Copa Libertadores. El Xeneize jugó pésimo pero las ganas del final y un Valentín Barco furioso fueron suficientes para dar vuelta un resultado increíble.
Fue un primer tiempo para el olvido del equipo de Jorge Almirón. No tocó la pelota y ni siquiera pateó al arco. Los colombianos manejaron la pelota y tuvieron las mejores situaciones y hasta un gol anulado por VAR por una falta dentro del área. Cuarenta y cinco minutos desaprobados para el club de la Ribera.
El complemento encontró al local más adelantado, sin embargo la visita controló el juego a su antojo y complicó con algunas contras. En una de ellas, Deportivo Pereira golpeó con un tremendo remate cruzado de Jimer Fory para hacer saltar la banca en La Bombonera.
Almirón metió cambios que no le dieron soluciones y terminó hallando la solución en la enjundia de sus futbolistas, con un muy bajo rendimiento. Cerca del epilogo, Luis Advincula sorprendió con un increíble disparo desde afuera del área e hizo estallar a todo el estadio para darle vida a su equipo. Todo se vio potenciado con la expulsión de Maicol Medina por doble amarilla.
Boca empujó hasta el cierre y buscó cómo pudo el beneficio en su casa. Al juego le quedaba algo más y Valentín Barco, el mejor Xeneize, tenía preparado algo para el final: centro perfecto desde la izquierda y cabezazo de Alan Varela paraa explosión total de La Boca y una victoria impensada por el desarrollo del partido