Eduardo Salvio se presentó voluntariamente en la fiscalía para declarar en la causa caratulada como «lesiones en contexto de violencia de género» por la agresión a su mujer a bordo de su automóvil. El jugador estuvo siempre acompañado por sus abogados Claudio Caffarello y Fernando Sicilia.
«Fue una extensa declaración. Quiero agradecer el hecho de exponer y explicar lo ocurrido. Salvio ha ofrecido pruebas muy importantes que poco a poco van a ir aclarando este episodio. Se presentaron pruebas de testigos y otros tipos respecto a los daños que sufrió en su vehículo personal. Testigos que circunstancialmente transitaban por ahí, no solo de amigos de Salvio, sino otros que pudimos localizar como testigos que pasaban por ahí y vieron todo», declaró el abogado Caffarello ante la prensa afuera de la fiscalía.
«Cuando él levanta el pie del freno automático, el auto se mueve. Ahí es cuando ella se cuelga del auto. Ella concurre al lugar con una amiga, que declara como testigo, que trata de separarla y sacarla del auto porque estaba en un estado totalmente desorientada. Que quede claro que esa escena que se ve, él arranca el auto y ella se cuelga para agredir a la persona que estaba sentada atrás que era una mujer», siguió contando el doctor que representa al futbolista y agregó un comentario: «Nunca estuvo fugado, salvo que se considere que tomar un café con amigos durante cuatro horas y no estar en su casa»
A pesar de la predisposición del delantero de Boca ante la justicia, le han puesto cuatro restricciones por el incidente en Puerto Madero:
1) Prohibición de acercamiento a menos de 300 metros del domicilio donde se encuentre Magali Aravena.
2) Abstención de contacto con Magali Aravena por cualquier medio salvo las cuestiones relativas a los hijos en común por la que en principio se designa a una persona de confianza entre ambos.
3) No conducir vehículos por 30 días.
4) Dar aviso a la fiscalia y/o el juzgado su salida del país.