El entrenador del Xeneize les bajó el pulgar a tres jugadores y se les informó que no serán tenidos en cuenta. Agustín Almendra, Jean Hurtado y Sebastián Pérez están con un pie afuera de Casa Amarilla.
En plena cuarentena, y a la espera de una resolución para la vuelta del fútbol argentino, los clubes no dejan de moverse. Con la apertura del mercado de transferencias, y el vencimiento de algunos contratos, los llamados entre los dirigentes y los diferentes cuerpos técnicos son claves. En Boca, Miguel Ángel Russo tomó la determinación de informar que en principio no contaría con tres jugadores. Ellos son: Agustín Almendra, Jean Hurtado y Sebastián Pérez.
El primero de los casos no sumó muchos minutos en la Primera de Boca, pero cuando ingresó no mostró un mal rendimiento. De hecho, su buen nivel sobre todo mostrado en inferiores, despertó el interés de varios equipos en el viejo continente. De todas maneras, el elenco de la Ribera, no decidió venderlo dado que consideraron obsoletas las ofertas recibidas. Hoy con 20 años, su futuro es incierto.
El segundo de los casos es un poco extraño. El delantero venezolano llegó a Boca despertando esperanza en los hinchas, tras su paso por Gimnasia y Esgrima La Plata, donde mostró un poderío ofensivo notable; y destacándose en el seleccionado Sub 20 de Venezuela. De todas formas, no sumó tantos minutos y para el DT hoy es prescindible.
Finalmente, hay que hablar del caso del colombiano Pérez. Hace unos años, al volante lo comparaban con el mítico Chicho Serna; aunque desde su llegada al club, poco demostró. Le costó adaptarse y no se lo tuvo tan en cuenta. La poca actividad, llevó al mediocampista a ser cedido en reiteradas oportunidades y después de su vuelta por el fútbol ecuatoriano; habrá que tomar una nueva decisión en base a su futuro. Surgió un rumor de una posible vuelta a su país natal, pero la prensa cafetera lo negó.