El dirigente de Boca, Jorge Bermúdez, no se quedó callado después de las declaraciones del técnico de River, Marcelo Gallardo, y salió a dar su opinión de la situación del Fútbol Argentino con respecto a la cuarentena por la pandemia del Coronavirus que impide la vuelta de la pelota.
“Extrañamos el fútbol y sentimos su ausencia. Pero hay toda una sociedad que está sufriendo, pasándola mal. Con inteligencia es mucho más fácil que si hacemos las cosas con ímpetu o se toman decisiones arbitrarias”, afirmó uno de los representantes del Consejo de Fútbol del Xeneize en una entrevista con Radio La Red AM 910.
El ex defensor sorprendió, se acordó de las categorías más pequeñas de nuestro fútbol y disintió con el entrenador del Millonario. “Estamos todos en la misma actividad. No hay uno más importante que otro. Hay que hablar de los equipos de la Primera C, de la Primera D, darles condiciones mínimas de seguridad a todos para volver a entrenar. No es volver a entrenar y después pensar en la seguridad del trabajador, ahí no estoy de acuerdo”, expresó el colombiano.
El dirigente del club de la Ribera quiere volver a entrenar y se pregunta: “Si se dan posibilidades para una empresa con trabajadores que hagan su labor, ¿por qué el fútbol no puede llevar a cabo lo que están haciendo otros países? Serán 40 a 50 personas en las que hay que pensar. Son clubes y entidades que pueden invertir en protocolos de salud”.
El anuncio de CONMEBOL sobre los protocolos para regresar a las competencias internacionales también fue un tema que tocó Jorge Bermúdez. “Cada país y cada Gobierno tiene autoridad para vivir la pandemia a su manera. No podemos cargarle a la Conmebol que tome una fecha lógica de regreso», sostuvo el ex jugador y agregó: «A uno le llama poderosamente la atención que se tomen decisiones tan distintas, que se jueguen partidos en Sudamérica donde a metros del estadio (Maracaná) hay campamentos donde la gente se está muriendo y se está jugando como nada. Me asombra que la política esté por encima de la gente, la sociedad, que haya profesionales en Brasil que no quieran jugar al fútbol y que los obliguen”.