«Boca ganó a lo Guille», será la frase que puede caracterizar a este Xeneize que en la última pelota del partido ante Unión -como contra Bolivar en la Copa Libertadores- se llevó los tres puntos con un remate de Carlos Tévez en el área chica para definir el 2 a 1 final en el primer partido con público del Mellizo en La Bombonera. El grito de Tévez soltó una cuota de desahogo y delirio en el festejo de una victoria que levanta a cualquiera. El Tate llegó a poner en jaque al local pero se metió muy atrás y lo terminó penando.
¡Cuidado! La fórmula actual no es tan distinta a la de Arruabarrena en el equipo de la Ribera, se juega a los ponchazos pero con una entrega diferente y con más ambición en el ataque. Y las acciones no dejan mentir: Unión fue más claro en el primer tiempo y generó las situaciones más claras con remates de Villar, Acevedo y Riaño. La pelota se dividió en varios pasajes del encuentro y cuando los dirigidos por Guillermo Barros Schelotto tomaban el balón las ideas no aparecían y se notó. La defensa del conjunto santafesino no sufrió salvo por un disparo de Palacios que finalizó afuera.
La historia cambió en el complemento. La actitud del Xeneize fue otra y lo demostró con el dominio del juego pero primero le tocó sufrir. De tanto buscar, el dueño de casa se descuidó y en una contra lo golpearon: Centro de Malcorra, mala salida de Orión y definición de Gamba (que anotó su segundo gol consecutivo en La Bombonera, el anterior en el 4-3). Con el tanto, los de Leonardo Carol Madelón se metieron demasiado atrás y le entregaron el duelo a su rival. En la arremetida, Nicolás Lodeiro empató con un centro en forma de golazo que se le metió a Nereo Fernández. La Boca explotó y así se levantó la moral de los jugadores locales. El azul y oro arrinconó al Tate pero recién en la bola final se movió el resultado. Carlos Tévez encontró un rebote en el área chica tras una atajada de Nereo Fernández y la mandó a guardar para su desahogo personal y obviamente grupal.
El ánimo es otro en Boca Juniors que la pasó mal de local ante Unión de Santa Fe pero dio vuelta un desarrollo complicado. Tévez se sacó la mufa con el arco rival y definió un partido que se ganó más con el corazón que con fútbol. El Tate dejó una buena imagen en el primer tiempo pero bajó su nivel y se entregó. La tormenta pasa de a poco en La Boca y Guille parece que tiene la fórmula, el aire es otro. Con el gol del final ya está. Desahogate, Tévez. Ya podés.