Boca Juniors aprobó y eso es suficiente para seguir de racha en la Copa Libertadores. No lució en la victoria por 2 a 0 ante Santos en La Bombonera pero mostró niveles individuales interesantes de los chicos (Alan Varela y Cristian Medina) y un buen regreso a la titularidad del sacrificado Cristian Pavón. Al equipo de Miguel Ángel Russo no le sobró nada aunque controló a los brasileños que viven en vueltos en una crisis temporal. Dos de dos para un Xeneize que empieza a acomodarse para clasificar a los octavos de final.
El primer tiempo no dejó demasiado. El Peixe dominó la pelota sin generar demasiado riesgo y el de Azul y Oro esperó para aprovechar a los rapiditos de arriba (Sebastián Villa y Pavón). Poco a poco, el dueño de casa se soltó y puso en peligro el arco rival con un remate de Pavón que tapó el arquero. No pasó mucho más. El cero estaba justificado en los cuarenta y cinco iniciales.
La chapa del conjunto de Russo salió a relucir en el complemento. En un duelo parejo, una pelota parada rompió la paridad del juego: córner de Pavón, cabezazo de Lisandro López y corrección con un remate en el área chica de Carlos Tévez. Un gol más para el Apache que volvió a la acción goleadora en su obsesión que es la Copa. Santos se desesperó y nunca le encontró la vuelta al partido. Encima, el club argentino anotó el segundo gracias a tres genialidades: recuperación y pase largo de Alan Varela, corrida y habilitación de Carlos Tévez y una hermosa definición al primer de Sebastián Villa. El 2-0 sentenció una historia que pone al equipo de La Ribera en lo más alto de su grupo.
Hay puntaje perfecto para Boca Juniors que le sacó seis puntos de distancia al Santos de Brasil. La formación de Russo aprobó y consiguió un gran triunfo en La Bombonera.