En el día de San Valentín, Boca perdía con Gimnasia y Esgrima La Plata por 2-1; y a través de Edwin Cardona logró, como se dice en la jerga, «salvar los muebles».
Bajo una intensa lluvia, la Bombonera fue el escenario en el cual debutó nuevamente el campeón vigente. Tras vencer a Banfield en la Copa Diego Maradona y dar por finalizado el torneo anterior; Boca volvió a debutar en el ámbito local. En contra, Gimnasia (que realizó una interesante pretemporada) le hizo frente en casi todo momento del juego e incluso llegó a ponerse por delante en el marcador.
De todas formas, el comienzo del encuentro para la visita no fue bueno. Antes de la media hora, Matías Pérez García y Víctor Ayala tuvieron que abandonar el campo por lesiones musculares. Y como si fuera poco, pese a tener la pelota y complicar al rival; fue el local quien se puso en ventaja con un certero cabezazo de Carlos Izquierdoz.
Minutos después, en una desatención de Carlos Zambrano, Germán Guiffrey estampó el 1-1 y terminó con la primera mitad; devolvíendole aire a los triperos. Y tanto sintió Gimnasia el envío anímico que a los pocos minutos de comenzado el complemento, Brahian Alemán marcó el 1-2.
Cuando parecía que la visita se quedaría con una importante victoria en el arranque de la Copa de La Liga; apareció el colombiano que con un beso a la pelota previo a ponerla en posición para ejecutar un tiro libre; la colgó en un ángulo y volvió a vestirse de héroe.
Así, el Xeneize y el Lobo terminaron igualando en su debut. De todas maneras, los platenses no quedaron conformes con el arbitraje de Pablo Echavarría y se quedaron reclamando la falta previa que terminó con el gol del volante cafetero.
En la próxima jornada, los de Russo tendrán que viajar a Rosario para enfrentar a Newells Old Boys; mientras que los conducidos por la dupla Messera-Martini recibirán a Talleres de Córdoba.