A Racing poco le importó la previa del Superclásico de la Libertadores y encontró lo que fue a buscar a La Bombonera. La Academia le ganó un partido importante a Boca Juniors y quedó solo a dos puntos de su rival de turno en la tabla de la Superliga. En el Xeneize se suma aún más preocupación y la presión de sus hinchas de cara al martes ante River.
Y el que tuvo la iniciativa fue el local durante los primeros minutos con un Sebastián Villa que preocupó a la defensa de Avellaneda pero sus sustos no pasaron a mayores. La Acadé lastimó en la primera que generó con una jugada parecida al segundo de River en la Copa: pase al centro del área y aparición goleadora de la figura de la cancha, Matías Zaracho. La respuesta fue un intento de Franco Soldano que evitó Arias.
La responsabilidad pasó directamente al de la Ribera que escuchaba y observaba los gritos de «guerra» de sus fanáticos, no sólo para ganar el juego de torneo doméstico sino también para revertir la serie con el Millo. Mauro Zárate entró en el complemento y le dio más frescura pero nunca le encontró la vuelta a un equipo del Chacho Coudet bien parado y que fue peligroso en las contras.
Boca jugó dos partidos en uno y no le fue bien. A Racing le importó un «Zaracho» la Copa y trepa en las posiciones de la Superliga.