Pasaron cuatro Supercopas y Boca Juniors, finalmente, alzó el trofeo y lo llevó a las vitrinas del club. Al Xeneize le costó horrores ganarle a Rosario Central en los penales aunque hizo lo posible para triunfar en los noventa minutos. El cero a cero se mantuvo gracias a los arqueros y a los palos del arco del Canalla. Esteban Andrada fue uno de los héroes del equipo de Gustavo Alfaro al atajar el último penal del rival a Fabián Rinaudo.
Habían pasado sin pena ni gloria las definiciones ante Arsenal, San Lorenzo y River pero ahora puede festejar bien fuerte. En Mendoza, se jugó un primer tiempo cuidadoso con algunas chances de peligro y otros momentos un tanto aburridos. No hubo tantas emociones como sí las habría en el complemento.
El de Azul y oro apretó los dientes con el empuje de Nahitan Nández y las llegadas aparecieron a montón. Justamente, el uruguayo se perdió un mano a mano clarísimo y después los palos empezaron a ayudar a los rosarinos con los intentos de Cristian Pavón y Darío Benedetto. Hasta, uno de los líneas obvió un gol válido para los «porteños» con un rebote en el travesaño y un claro pique adentro.
Los penales fueron una realidad y la efectividad fue perfecta para ambos en la serie de cinco. El sexto penal para los dirigidos por Diego Cocca lo ejecutó Fabián Rinaudo pero no contó con la suerte necesaria porque Esteban Andrada se estiró cuan largo es y desvió el tiro. Carlos Izquierdoz quedó con la chance de darle el título y no falló: remate más cerca del medio y adentro.
Boca Juniors se consagró campeón y logró el primer título en 2019 al mando de Gustavo Alfaro.