Boca sufrirá la salida de muchos jugadores en este mercado de pases y, para arrancar la próxima fase de la Copa Libertadores, Miguel Ángel Russo tendrá un plantel disminuido para enfrentar al Atlético Mineiro.
El martes 1° de junio se sorteó lo que para muchos es la verdadera Copa Libertadores. A partir del 13 de julio arrancarán los octavos de final de la competencia continental más importante que tiene Sudamérica, por lo que todos los equipos, de a poco, arrancaron a reforzarse y rearmar sus planteles. Esta misma tarea la empezaron a hacer en Brandesn 805, Jorge Amor Ameal, Juan Román Riquelme y Miguel Ángel Russo. Aunque con un agregado negativo para el DT, quien deberá reconstruir el equipo y lidiar con un plantel disminuido.
Según el artículo 3.7.5.8 del Manual de Clubes de la Conmebol Libertadores, los equipos clasificados a octavos de final sólo podrán sumar cinco futbolistas a la lista de buena fe que presentaron al inicio de la competencia. A pesar de que el ente sudamericano otorgó 50 cupos, el Xeneize decidió utilizar únicamente 35 jugadores en su convocatoria. Y terminarán siendo menos ya que sufrirán más salidas que incorporaciones.
Empecemos por el hecho de que Boca no renovó los vínculos de cinco futbolistas que vencían en junio: Julio Buffarini, Leonardo Jara, Emmanuel Más, Mauro Zárate y Franco Soldano (estaba a préstamo y no harán uso de la opción de compra). Ahora bien, a pesar de que los cinco refuerzos los reemplazarán, la dirigencia y el entrenador ya tienen otras bajas confirmadas y saben que podrían ser aún más.
Hay dos salidas que no son una más para Russo. La primera es la de Carlos Tévez, el capitán, referente y figura del equipo. Sin él, el entrenador deberá rearmar la estructura de un 11 que intentaba jugar alrededor del ídolo xeneize. La otra es la de Nicolás Capaldo, quien ya tiene todo arreglado para pasar al RB Salzburg de Austria. El pampeano no sólo era importante por su despliegue físico y su generosidad para desempeñarse en muchos puestos, sino que era el único futbolista con experiencia que podía ocupar de lateral derecho.
Además de estas siete bajas ya confirmadas, en Boca hay negociaciones con el Monterrey por Esteban Andrada y todo indica que no seguirá en la ribera. La continuidad de Cristian Pavón tampoco está confirmada y hasta Lisandro López podría partir si no consigue continuidad. Por último, también hay algunos juveniles que podrían usarse como parte de pago en una transferencia, como los casos de Agustín Obando o Gonzalo Maroni.
Así, en el peor de los casos, Russo podría perder hasta 12 futbolistas en caso de que se concreten todas estas salidas y le quedaría una lista de 23 jugadores, sin contar las cinco incorporaciones. Un dato más: entre los que se quedan están Eduardo Salvio, quien se recupera de la rotura de ligamentos, Exequiel Zeballos (9 PJ), Luis Vázquez, el único delantero del plantel (5 PJ), Agustín Sández (3 PJ), tres juveniles con un partido y otro trío que ni llegó a debutar. Y, para colmo, su rival es Atlético Mineiro, el mejor equipo de la fase de grupos. Panorama difícil, Miguel.