Los combinados europeos se cruzaron en la fecha 7 del grupo C la clasificación a la próxima Eurocopa, en un partido que tuvo como protagonista al arquero visitante quien en varias ocasiones fue fundamental para mantener el arco en cero y así poder sumar el primer punto para su equipo en el certamen.
Ya a los 17 minutos de juego, podría el partido tener un gol por lado ya que las llegadas de ambos equipos fueron extremadamente claras, a decir, un tiro en el palo con rebote al área chica y un remate al ángulo izquierdo que se va rozando el vértice de los postes. Dos vueltas al reloj más tarde, fue Dragun para los locales quien impactó con su cabeza un centro desde la derecha a pocos metros del arquero y este con grandes reflejos supo atajar la pelota y enviarla al tiro de esquina en otra situación clarísima para abrir el marcador.
Luego, el encuentro tuvo una merma en cuanto a peligrosidad, por lo cual los ataques no fueron tan precisos y las emociones fueron cada vez menores. A partir del comienzo de la segunda mitad, todo cambió. Otra vez Dragun gambeteando en el área consiguió quedar mano a mano con el portero Lepmets, y definió al segundo palo, pero la agilidad del número 12 para estirar su pierna y desviar la pelota, no le permitió marcar al mejor jugador de Bielorrusia.
Redondeando la hora del partido, tras un contragolpe bielorruso comandado por Skavysh, nuevamente quedaron los protagonistas de las acciones pasadas, el 2 frente al 12 en la puerta del área chica y un nuevo remate del enganche pero esta vez hacia la izquierda del arquero, fue nuevamente detenido por la gran figura del partido, Sergei Lepmets. Estonia siguió intentando, pero sólo consiguió rematar desde lejos sin causar muchos problemas.
Fue empate para ambos que con este punto quedan a 3 puntos entre sí, siendo Estonia último y Bielorrusia anteúltimo con 1 y 4 unidades en el grupo, y en la próxima fecha se enfrentarán a los más difíciles del grupo, Alemania y Países Bajos respectivamente.