Los Tréboles, a pesar de navegar en el fondo de la tabla de posiciones de la Bundesliga, le hicieron un partidazo al campeón reinante de Alemania. Más allá de eso, el Gigante de Baviera se impuso por 3 a 1 en Baviera, conservó su invicto y también la cima del campeonato.
Lejos estuvo Bayern Múnich del show al cual acostumbró al mundo entero. Cumpliendo con el objetivo de los tres puntos y también pensando en el viaje a Ucrania por Champions League, los de Julian Nagelsmann triunfaron sin mucho esfuerzo. Parte de ello ha sido mérito del débil Greuther Fürth.
Nueve minutos le llevó a la visita abrir la cuenta. Una gran corrida del canadiense, Alphonso Davies, derivó en un centro que se desvió y le quedó servida a Thomas Müller. El delantero, con clase, levantó la cabeza y ubicó con clase su zurdazo que dio en el palo y besó las redes locales para cambiar la historia del partido definitivamente.
Bayern Múnich tenía el control del pleito. A la media hora, Joshua Kimmich metió el 2 a 0 con un disparo a colocar, desde la medialuna, que se guardó contra el caño izquierdo de Sascha Burchert que se esforzó pero no pudo hacer nada para evitar la conquista. Más allá de eso, Greuther Fürth no perdió el coraje, fue al frente, y hasta pudo descontar en la última del primer tiempo con un cabezazo del noruego Håvard Nielsen.
El asunto parecía complicarse para la visita porque, en el arranque de la complementaria, quedó con diez hombres por la expulsión del francés, Benjamin Pavard. Para colmo la suerte de Robert Lewandowski era esquiva y no conseguía sostener su racha de anotaciones en 19 fechas consecutivas. El polaco había estrellado un taco en el travesaño, más tarde lo tuvo de zurda y se la dio a las manos al arquero y, cuando tuvo la oportunidad concreta, Sebastian Griesbeck se anticipó para meterla en contra.
Greuther Fürth encontró sobre el cierre el tanto del orgullo en Cedric Itten. Claramente el empate era imposible ante un rival superior que ganó pero no brilló en Baviera. Bayern Múnich goleó por 3 a 0 al recientemente ascendido, se aseguró la cima hasta la fecha que viene, y lo único que pudo lamentarse es que su «Bota de Oro» no pudo festejar como venía acostumbrando a todo Alemania.