Ocho. O mejor dicho el oooooooooooocho como le gustaría decir al famoso presentador de la lotería. El Gigante de Baviera, estrenó justamente su octavo título consecutivo derrotando por 8 a 0 al Azul Real en el Allianz Arena por la fecha inicial de la Bundesliga 2020/21.
Nadie imaginó semejante goleada para el Bayern Múnich, justo campeón de Europa. Si bien el triunfo estaba dentro de sus planes, el equipo de Hans-Dieter Flick estuvo cerca de arrancar el pleito con el marcador adverso ya que a los 50 segundos, Mark Uth tuvo una situación inmejorable para el Schalke 04 pero, frente a los tres palos, sacó un remate que se fue muy cerca del caño derecho del histórico Manuel Neuer.
Claro que después de esa jugada, el resto fue un baile descomunal del Gigante de Baviera como si estuviese en vísperas del Oktoberfest más famoso del globo terráqueo. A los 4 minutos Joshua Kimmich tocó para Serge Gnabry. El joven talento que tuvo un pasado en el Werder Bremen, se acomodó a la altura de la medialuna, y le infló las redes a Ralf Fährmann.
Una muestra de lo que sí podría venirse sucedió ni bien el Schalke movió del medio. La visita perdió rápidamente la pelota, Sané tocó para el magnífico polaco, Robert Lewandowski, y este, con el guardameta ya vencido remato con el objetivo clarísimo pero sin imaginarse que Sebastian Rudy iba a negárselo en la línea.
El Bayern Múnich tuvo que esperar hasta los 18 minutos para ampliar la diferencia. Thomas Müller, otro de los que está acostumbrado a jugar en la Selección de Alemania, no hallaba el hueco para castigar contra la meta, pensó y descargó hacia atrás donde estaba Leon Goretzka. El mediocampista, desde la medialuna nuevamente, sacó un derechazo que se tornó inatajable y clavó el temprano 2 a 0 en el sur del país.
La goleada tuvo una perlita. Lewandowski le erraba al arco, y los Azules Reales con eso respiraban un poco. Sin embargo, el dueño de casa tenía más cartuchos. Fährmann se lo tapaba a Kimmich cuando iban 23 del primer tiempo. No obstante, acto seguido, el guardameta visitante no pudo hacer nada cuando Ozan Kabak le cometió un penal innecesario al goleador polaco.
Desde los doce pasos fue el gran «Robert» quien puso el 3 a 0 antes de la media hora y ya, a esa altura, Schalke 04 comprendía que el debut en la Bundesliga sería una derrota aseguradísima en Baviera. No obstante, los vestidos de colorado, no pisaron el acelerador hasta iniciada la segunda parte donde se vio el verdadero torbellino del campeón.
Al minuto de la complementaria, en un contragolpe letal, Sané tocó para Gnabry y este definió con todo el arco vacío. Cuatro a cero sobre el cero cuatro. Pero el show recién empezaba y, el chucrut con currywurst todavía no empezaba a deleitarse en los campeones de Alemania y de toda Europa.
Antes del cuarto de hora, el Bayern Múnich repitió la fórmula para el 5 a 0 sobre el Schalke. Pase magistra del Sané, una de las tantas figuras de la noche germana, y por detrás de todos, como una locomotra de esos trenes de gran velocidad que se ven por el viejo continente, ingresó Gnabry que acarició la redonda con destino a la red.
El 6 a 0 fue para aplaudir de pie. Fue una sinfonía de Ludwig van Beethoven, fue una borrachera en Hofbräuhaus m Platz. Lewandowski dibujó una rabona de esas que quedarán para la historia en el área grande para meterle un preciso pase al implacable Müller que le entró de primera al esférico y dejó sin reacción a Fährmann.
Pero como aquellos recuerdos de Champions League ante el Barcelona que tanto dolor de cabeza le trajeron a uno de los más poderosos de España, el Bayern Múnich tenía cuerda para más. Sané, tuvo su premio, después de tanto asistir en el Allianz Arena, y esta vez el contragolpe decidió liquidarlo el mismo cuando todavía faltaban veinte minutos. El Schalke, a esa altura, estaba sumamente entregado.
No obstante, el dueño de casa tenía guardada la frutilla del postre. El centrodelantero polaco descargó para el juvenil inglés, Jamal Musiala, y este, que había entrado algunos minutos atrás por el dueño de la pelota en la noche de Baviera, le bajó la persiana a una goleada magistral del conjunto de Flick.
Schalke 04, con la derrota ya consumada en el primer tiempo, jamás imaginó semejante paliza y, directamente, en el entretiempo, se puso a pensar en el compromiso del sábado que viene ante el Werder Bremen. Bayern Múnich, ganador absoluto de las últimas ocho ediciones de la Bundesliga, goleó 8 a 0 en el debut, y nadie quisiera estar en los pantalones de su próximo contrincante, el Hoffenheim.