Levante, último cómodo de La Liga, dio el golpe en el partido pendiente de la fecha 21 ante Atlético de Madrid en el Wanda Metropolitano y ganó su segundo partido de la temporada. Venció por 1 a 0 al Colchonero con un gol de Gonzalo Melero e hizo justicia en un duelo jugado con mucha personalidad. Los comandados por el Cholo tuvieron una pobre jornada futbolistica (una más) y ni siquiera le apuntaron a los tres palos en todo el juego. No pudieron meterse en puestos de Champions League y siguen abajo del Barcelona.
Un primer tiempo para el recuerdo de los Granotes y uno para el olvido del Atleti. La visita impuso una presión asfixiante y se encontró cómodo en el césped. De Frutos fue el más movedizo de los hombres de Alessio Lisci y el protagonista que generó la situación más clara del juego evitada por Jan Oblak.
Poco del dueño de casa que no mostró una gran concentración y, por momentos, se sintió superado por el último de la tabla. Lo único peligroso se vio en una combinación sin éxito entre Llorente y el argentino De Paul. Lejos, la mejor primera parte del Levante en toda La Liga.
El complemento siguió con la misma tonalidad y el visitante se hizo oír en el Wanda Metropolitano a los 10: De Frutos asistió a Gonzalo Melero y el mediocampista batió a Oblak con un bombazo al primer palo. ¡Sorpresa y no tanto!
Los cambios (Joao Félix, Luis Suárez, Renan Lodi y Héctor Herrera) no le dieron resultado a un Atlético que no pateó a los tres palos en todo el partido. Ese dato explicó una derrota increíble del Colchonero ante el último de la tabla. En tiempo de descuento, Ángel Correa metió una gran tijera a la red pero el juez anuló la jugada por una falta anterior de Josema Giménez y en la última, Jan Oblak (que fue a cabecear) se perdió el agónico empate. La diferencia pudo ser mayor para la visita en un final electrizante, sin embargo el travesaño le dijo que no a Malsa con un disparo desde mitad de cancha.
Al Atleti le costó superar a un Levante bien parado y concentrado que aguantó la diferencia con solvencia y alcanzó una victoria sorpresiva. Los Granotes siguen en el fondo de la tabla de posiciones pero sonrieron en el Wanda.