BÁSQUET: TRABAJAN EL DOBLE PORQUE LOS CONTROLAN EL TRIPLE

Los árbitros de elite del baloncesto mundial ya no están solos por más que quieran. Sus vidas se encuentran regidas bajo un estricto control. Son observados a la distancia en vivo. Y los guían para mejorar.

Hoy en día los colegiados envían y reciben información al instante que es analizada por otros colegiados para poder ejercer control y, a su vez, tomar decisiones que permitan mejorar la calidad física de los jueces desde su entrenamiento hasta cuando viajan en avión.

Resulta que la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte perteneciente a la Universidad de León, en España, gestiona la tecnología necesaria para tal fin. Relojes GPS, pulsómetros, aparatos de bioimpedancia, son algunos de los instrumentos utilizados para realizar las mediciones en tiempo real.

Así mismo, los planes de entrenamiento se personalizan. Entonces quien vive, entrena y dirige en lugares extremos como Rusia, donde los inviernos son crudos, o Arabia Saudita con temperaturas elevadísimas para ejercer actividades al aire libre, recibe otro tipo de recomendaciones para trabajos indoor.

En todos lados se cuecen habas. Y no faltó el que se creyó más vivo e intentó vulnerar el sistema. Tuvo la mala idea de intentar zafar dándole todos los aparatos a su hermano; pero el ritmo cardíaco es una huella biométrica casi única y sus parámetros difirieron de tal manera que posibilitaron la detección del hecho.

Como es sabido, en el baloncesto no está permitido llevar relojes pulsera durante los partidos para evitar lesiones, por lo tanto en estos casos, se utilizan placas digitales ajustadas al pecho conectadas por control remoto a una base que realiza la función de GPS.

Dados los constantes viajes en avión que deben realizar los magistrados, mediante este sistema también se les recomiendan posturas y estiramientos para minimizar el cansancio y jet lag. En el corto plazo, los responsables desean que este mecanismo vuele a Estados Unidos, Oceanía y África para ampliar sus horizontes. Por el momento, Sudamérica (ergo, Argentina) parece estar fuera de alcance.