Los dos elencos que ascendieron esta temporada en la elite de la República Argentina ya se olvidaron del objetivo principal que era lograr la permanencia. Sólo una catástrofe podría mandarlos nuevamente a la segunda división mientras que, por otro lado, no quedaron tan lejos de una posible clasificación a certámenes internacionales durante el 2023.
Tigre parecía más firme que Barracas Central en la tabla general aunque, en los últimos juegos, fueron los porteños quienes sacaron más unidades para arrimar las ilusiones y generar mucha expectativa puertas adentro. El Guapo, encima, volvió a su casa y en sólo dos continedas consiguió que Luna y Olavarría se convierta en un reducto inexpugnable para los de Rodolfo de Paoli.
El Matador empató dejó pasar varios vagones para acomodarse en puestos de Sudamericana. De esa racha positiva con victorias ante Platense y Rosario Central, y un empate en sandwich con Racing, los dirigidos por Diego Martínez luego sumaron 3 puntos de 12 posibles. El Camionero cosechó seis de esa docena y todos en su propio hogar. Más allá de todo, están en el pelotón agazapados.
A falta de once fechas para el cierre de la temporada, tanto Tigre como Barracas Central tienen varios rivales en la misma sintonía. Eso no quita que los de Victoria y los del sur del Gran Buenos Aires, apuesten a dar el batacazo de meterse en Copa Sudamericana al año siguiente al ascenso. Y por el momento marchan a cuatro puntos de Atlético Tucumán y Defensa que, con 43 unidades, serían los últimos en sacar boleto llevándole sólo cuatro puntos de diferencia a los anteriormente mencionados.