Juegan y se divierten. Hacen malabares con la pelota. Pueden ir perdiendo pero saben que tienen armas como para apretar el acelerador y darlo vuelta. Pocos lucen como ellos que transforman el deporte en un espectáculo circense que se encarga de dejar en ridículo a su rival. El Camionero, equipo sensación de esta B Metropolitana, derrotó 3 a 1 en Luna y Olavarría a la Fragata y demostró tener los argumentos justos y necesarios para conseguir el ascenso al Nacional B.
No son los Globetrotters de Estados Unidos. No sentaron sus bases en Nueva York. Estos artistas del balón encontraron su lugar en el mundo en Luna y Olavarría, al sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Barracas Central consiguió su novena victoria al hilo y estiró el invicto a dieciocho fechas tras una indiscutible victoria frente a un Almirante Brown que no levanta cabeza.
El Mirasol tenía una parada brava pero llegó con el objetivo de seguir metido en los puestos de Reducido. Y la dificultad del encuentro se notó en la verde gramilla donde los dirigidos por Salvador Daniele fueron ampliamente superiores al conjunto conducido por Blas Armando Giunta.
Era todo de Barracas Central. Facundo Castro aprovechó un robo de Luciano Romero, cómo en el básquet, como esos que solieron enseñar los Globtetrotters, pero el disparo del ex Racing salió cerca del palo izquierdo. Instantáneamente, Ramiro Martínez tuvo que ensuciarse para desviar un tiro libre exquisito de Fernando Valenzuela. Almirante Brown padecía y a la media hora de cotejo ya tenía siete tiros de esquina en su contra.
Sorpresivamente, por esas cosas del fútbol, la visita se encontró con su mejor momento. Ya había avisado a los 26 con un córner que peinó Pablo Bueno y devolvió el palo derecho de Elías Gómez. Pero a los 30 le puso un broche de oro a una gran acción personal de su centrodelantero que descargó para Diego García. El «Guri», con toda su clase, acarició la bola por encima del guardameta y la colgó de un ángulo. Así, el conjunto de Isidro Casanova, daba la nota y se ponía en ventaja cuando todas las apuestas iban hacian un cómodo triunfo local.
Haberle mojado la oreja a un rival como Barracas Central fue todo un reto. Y los de Daniele reaccionaro. Cuando iban 40, Castro se filtró entre los centrales y definió mano a mano para empatar el encuentro. Toda su furia volvió a volcarse en ofensiva y, 60 segundos más tarde, en un avance descomunal fue Alan Barrionuevo quien se la mandó en contra para que, en un abrir y cerrar de ojos, el dueño de casa se pusiese arriba en el marcador. Claro que, a esa altura, Almirante Brown quedó groggy sin saber que ya estaba noqueado.
La complementaria fue un trámite. La escuadra porteña buscó acabar con el pleito cuanto antes. Al minuto de juego lo tuvo Valenzuela con un tiro libre majestuoso que buscó el palo más lejano se Martínez y se fue muy cerca. La revancha para la joyita de la cantera de la Academia llegó a los 10 cuando aprovechó un gran desborde de Castro, un intento fallido de Romero, y su remate que finalmente infló las redes en el sur de la Capital Federal.
Con el 3 a 1, los Globetrotters de Luna y Olvarría empezarona a florearse. Barracas Central le bajó la cortina a un partido al que le sobró casi toda la segunda mitad excepto algún intento aislado de Almirante Brown que se dio por vencido rápidamente también. Así, los malabaritas del «Gato» Daniele hilvanaron un nuevo triunfo que los despositó nuevamente en lo más alto de la tabla de posiciones.