Barcelona resolvió un partido complicado ante Mallorca y encontró tranquilidad en los goles de Memphis Depay y Sergio Busquets en el Camp Nou. Los Bermellones descontaron en el final pero no les alcanzó para alejarse de la zona roja de la Liga.
El Barça fue mejor en la primera mitad pero no se ha lucido demasiado. No hubo muchos intentos aunque en uno de ellos Memphis Depay tomó un balón cedido por Jordi Alba y remató al primer palo para la apertura del marcador.
El Blaugrana empezó a fallar en defensa y sufrió más de la cuenta ante los mallorquines que no supieron cómo lastimar dentro del área a su rival. Una diferencia ajustada para los culés que terminaron con la baja de Piqué por otra lesión.
La historia se le facilitó al equipo de Xavi que salió con una actitud ofensiva arrolladora y encontró la solución en Sergio Busquets que controló un rebote y remató cruzado al 2-0.
Todo pasó a ser una sinfonía que pudo terminar con más tantos. Memphis y Ferrán alcanzaron la gloria pero sus posiciones fueron prohibidas para aumentar la diferencia.
Xavi vio que el trámite estaba resuelto y cambió piezas para renovar el ataque con Ansu Fati (ovacionado) y Dembelé. Sin embargo, la sorpresa la dio la visita a pesar de los nombres propios blaugranas: una pelota parada cayó al área del Barça y Raíllo conectó de primera para colocar el descuento junto a un palo. Los Bermellones ganaron una vida en el final ante una defensa con muchos errores.
El tiempo se escurrió y el Barcelona gritó bien fuerte para quedar a un paso de la clasificación de la Champions League. Mallorca sigue complicado para salir de la zona baja.