Macarena Abalos, delantera de Banfield, recordó su llegada al Taladro y manifestó sus sensaciones de representar al Verdiblanco.
La delantera explicó cómo afronta la cuarentena: “En lo personal, en familia, a veces cuesta porque antes pasaba mucho tiempo en el club. Mi rutina antes de la cuarentena estaba basada, más que nada, dentro del club. Se extraña eso, pero bueno, por otro lado paso más tiempo con mi familia. Cosas que muchas veces una arriesga siendo jugadora, te perdes momentos pero a la vez, estas acompañada por compañeras que pasan por lo mismo y eso, te casa adelante”.
“Entrenamos vía Zoom, con la presencia de todo el cuerpo técnico. Las rutinas se renuevan constantemente y están a cargo de nuestro preparador físico, Nelson Guerra, en las mismas hay explicaciones tácticas y para que sean didácticas. Hacemos rondas de chistes hasta con actuación y escenografías presentes con votaciones y premios. Es lindo, eso nunca se perdió, Banfield es familia”, afirmó la “9”.
La atacante recordó su pasó por Independiente y Huracán: “Me quedaron muchos recuerdos positivos. Independiente me ayudó mucho a crecer como jugadora, persona. Cuando llegue a Independiente los entrenamientos estaban a cargo de Claudio Rendoni, preparador físico, tengo muy buenos recuerdos de él. Todos sus entrenos te dejaban algún consejo, que te formaban como jugadora, se que mi personalidad dentro de la cancha, la encontré con él. Salir adelante, ir a todas las pelotas como si fuera la última pero también la importancia de discernir cuando llega la pelota. Remarcaba que una jugadora tenía que ser completa y saber el manejo en todas las posiciones, por eso, durante la semana íbamos rotando. Un día te tocaba ser central, otro día delantera y así sucesivamente. Porque una nunca sabe que puede llegar a pasar en un partido de Juan Manuel Yacouchevich, puedo decir que era un técnico con las ideas claras, siempre apostaba a vos, te generaba esa motivación, que te hacía dar más, te sobre exigías a vos misma”.
Y continuó: “Son cosas que como jugadora una no se olvida y marcan. En cuanto a Huracán, puedo decir que me hubiera gustado quedarme más tiempo, por cuestiones personales no fue así, pero es hoy en día que me sigo hablando con las chicas y quedo muy buena relación en ambos clubes, había un grupo muy lindo”.
La delantera expresó sus sensaciones al fichar en el Taladro: “Ese año dude de seguir jugando y me propuse que si iba a volver a jugar, quería que sea en Banfield. Y así fue, sinceramente apenas llegue había muchas injusticias con el cuerpo técnico anterior. Sabía que tenía mucho para dar pero tuve muy poco minutos y eso no acompañaba para nada. Tampoco tenía ese aval que uno recibe por más que no este jugando o este en el banco, busque la manera de revertir eso y lo único que obtuve fue sino me gustaba, que deje de jugar y al momento de la citación quedarme afuera del banco. Con bronca y ojos llorosos me tocó ver partidos de afuera pero me importo poco. Mi compromiso con Banfield seguía estando y no iba a cambiar, menos mis ganas de seguir jugando”.
“Hoy las cosas cambiaron, el grupo está totalmente unido y encabezado por un cuerpo técnico de gran nivel, donde el crecimiento es de todas y todas estamos a la altura de competir, no hay rivalidad y sabemos que las cosas se ganan con el trabajo que una hace día a día, por eso se reflejó en los resultados. Hoy Banfield esta para ascender”, manifestó la “9”.
Para concluir, Macarena analizó la primera fase de Banfield: “Tenemos mucho para dar y eso se va a notar, nos planteamos el objetivo de ascender desde que arrancó el torneo y acá estamos, a un paso. Sé que todas queremos lo mismo y eso te hace comprometer aún más. Indiana Fernández estudia mucho a los rivales y los trabajos que realiza durante toda la semana nos facilita muchas llegadas, al momento de jugar. Tiene mucha idea de juego, y si tiene que plantar línea de tres y jugársela, lo hace. Mi nivel de juego hoy en día se lo debo a ella”.