Banfield le dio un baño de humildad a River Plate con la presencia de sus once titulares salidos de las divisiones inferiores y un buen juego desplegado en la cancha. El Taladro superó al Millonario pero no le alcanzó para sumar los tres puntos que tanto necesita para justificar sus actuaciones. El partido mostró un «accidente» por un corte de luz en la primera mitad a la que Marcelo Gallardo, sin pruebas, afirmó que fue adrede porque un jugador local debía ir al baño.
El conjunto de Hernán Crespo dominó, atacó por ambas bandas y complicó a su rival en todo momento en el primer tiempo. La falla del local se dio en la definición de las jugadas realizadas y por eso, no pudo sacar diferencias. La Banda tuvo algunos destellos en los pies de Matías Suárez, quizás el más activo de su equipo, y de Juan Fernando Quintero. Casi en la media hora, las luces del Florencio Sola se apagaron y ahí llegaron la suspicacias del técnico de River. Que si fue al baño, que si fue adrede. La única realidad es que el dueño de casa estaba mejor que el Millo en el campo de juego. La luz volvió y la fórmula fue la misma pero sin goles.
La búsqueda no cesó en el local durante el complemento y Jesús Dátolo, junto a los chicos Agustín Urzi, Juan Álvarez y Martín Payero, ayudaron a la creación en el mediocampo. En uno de los ataques, Dátolo mandó un centro venenoso a un adelantado Agustín Fontana que definió a la red para el 1-0. Los de Nuñez reaccionaron e intentaron rescatar un punto con tiro libre de Quintero en el travesaño y una gran habilitación de Lucas Pratto a Matías Suárez que terminó en penal. El Oso falló el disparo ante la gran atajada de Mauricio Arboleda pero en el rebote empató el juego.
A Banfield le cuesta cerrar los partidos pero demuestra un gran nivel futbolístico. En un duelo caliente con muchas barridas y pierna fuerte, el Taladro superó a River Plate y hasta mereció el triunfo. Aunque al técnico Millonario le entren dudas, el equipo de Crespo le dio un baño de humildad a Gallardo.