El automovilismo es una de las grandes pasiones de los argentinos, sin dudas, pero si hablamos de rally, sin análisis previo, nos trasladamos a Córdoba y nos invaden imágenes de autos derrapando en caminos serranos que dejan tras de sí, tremenda estela de polvo que los fanáticos reciben e incorporan a sus cuerpos como una bendición, esos que se aglutinan a los costados de los caminos para verlos pasar, tan cerca como cuota de coraje tenga cada uno, deseosos de ensordecer sus oídos con el rugir de esos motores que perciben como la mejor de las orquestas aunque estribo, yunque y martillo tengan que trabajar a destajo, desafiando el peligro sin importar el costo, gritando desaforados de emoción a cada bólido que se aproxima como si quien conduce pudiera escucharlos, con un puño apretado o revoleando una remera cual ventilador pero en la otra mano, la irremplazable botella plástica cortada con el cuchillo, bien a lo «guaso», desbordando de espuma color canela a la que se le debe dar un «bruto» beso con asiduidad para bajar la adrenalina y refrescar la garganta ante tanto éxtasis.
Esa pasión tendrá un nuevo capítulo a partir del jueves 26 de abril con la 38° Edición del Rally Mundial en la República Argentina y como ya es costumbre, la provincia mediterránea albergará al tradicional evento. Será la quinta fecha del calendario 2018 del World Rally Car y en el atardecer de la primera jornada, con el Súper Especial Nocturno en la en la ciudad de Carlos Paz, comenzará la actividad cronometrada. Previamente, se correrá el «shakedown» en el que pilotos y equipos ajustan los últimos detalles antes de comenzar las etapas puntuables. El viernes la competencia se traslada al valle de Calamuchita, el sábado los competidores llegarán a la Punilla para cerrar el domingo en Traslasierra con la etapa entre Giulio Césare y Mina Clavero.
El quíntuple campeón mundial, Sebastien Ogie, buscará, con su Ford Fiesta, consolidar su liderazgo en el actual campeonato y llega con el gran desafío de saldar esa cuenta pendiente que es triunfar en nuestro país. El belga Thierry Neuville, al volante de su Hyundai i20 Coupe, escolta del francés en las posiciones 2018 y ganador de la edición pasada en tierras cordobesas y, el estonio Ott Tänak, comandando un Toyota Yaris, asoman como los grandes candidatos del fin de semana. El británico Kris Meeke con Citroën, la marca más ganadora del rally mundial en nuestro país, el noruego Andreas Mikkelsen y el finés Jari Latvala se postulan para dar pelea y terminar dentro de las primeras posiciones al cruzar la meta.
No habrá presencia de argentinos en la categoría principal pero sí lo harán en el Campeonato Codasur, entre los que se destacan Augusto D’Agostini, Alejandro Cancio y Gerónimo Padilla y el ex-tenista, David Nalbandian, que fue noticia un par de semanas atrás, luego de un cinematográfico vuelco en Tafí del Valle durante la segunda fecha del torneo argentino.
En 1980 se corrió por primera vez el Rally de Argentina, en dicha ocasión al igual que sucedió al siguiente año, Tucumán fue escenario de la carrera y el primero en irse ganador fue el bicampeón mundial, el alemán Walter Rohrl con Fiat 131 Abarth. En 1982, por única vez, el evento se transladó a San Carlos de Bariloche para luego, hospedarse de forma definitiva en La Docta, con excepción del año 1992 que volvió al Jardín de la República. En 1988, el cordobés Jorge Recalde fue profeta en su tierra, siendo hasta la fecha, el único criollo en ganar esta prueba conduciendo un Lancia Delta, dejando atrás a su compañero de equipo, Massimo Biasion, que en esos años, era practicamente imbatible. Luego, a lo largo del tiempo, otros grandes pilotos inscribieron su nombre entre los ganadores del rally, entre ellos, el tricampeón Carlos Saínz, Didier Auriol, Juha Kankkunen, Collin McRae y Tommy Makinen, único en hilvanar tres victorias consecutivas.
La plataforma con la rampa de salida ya está lista, ya se palpita en el aire la adrenalina de la carrera y la sensación de desafiar los límites, la revoluciones suben y la inmediatez del inicio es anfetamina en las pulsaciones de miles de almas que se darán cita en el marco de la competencia.