El 13 de mayo de 1950, en el circuito de Silverstone, Inglaterra, se disputó el primer Gran Premio de Fórmula 1. El italiano Giuseppe “Nino” Farina se quedó con la carrera escoltado por su compatriota Luigi Fagioli y el británico Red Parnell en un podio copado por la escudería Alfa Romeo. Debido a una pérdida de aceite, el argentino Juan Manuel Fangio, también al volante de un Alfa Romeo, debió abandonar cuando restaban 8 vueltas para el final.
Desde fines del siglo XIX comenzaron a disputarse en Francia pruebas automovilísticas aisladas y sin ninguna reglamentación, en principio fueron simples carreras por caminos de tierra de un pueblo a otro pero rápidamente fueron teniendo mayor grado de sofisticación. A partir de 1900, anualmente comenzó a celebrarse la Copa Gordon Bennett atrayendo pilotos y marcas de todo el mundo y, cuatro años más tarde, en Long Island, copiando el mismo formato, se lanzó la Copa Vanderbilt.
En 1906, en el circuito de Le Mans, organizado por el Club del Automóvil de Francia se corrió la primera carrera bajo la denominación de Gran Premio. La prueba se dividió en dos días y en cada uno de ellos, los corredores debían dar seis vueltas al circuito de 105 kilómetros de extensión. Fueron de la partida 32 autos representando a 12 marcas distintas, siendo el húngaro Ferenc Szisz a bordo de un Renault el primero en llegar a la meta.
Los bólidos, los circuitos y los reglamentos continuaron evolucionando, en 1924 se creó la AIACR con el objetivo de establecer normativas uniformes para los Grandes Premios, sin embargo, en 1928, los organizadores tomaron la decisión de correr prácticamente sin ninguna limitación dando lugar a lo que se conoció como “Fórmula Libre”. Entre 1927 y 1934, la cantidad de pruebas ha ido en aumento, llegando a disputarse 18 Grandes Premios en un año y, aunque se interrumpieron al estallar la Segunda Guerra Mundial, fueron las predecesoras de lo que, una década y media después, dio origen a la más popular y prestigiosa competencia del deporte motor a nivel mundial. En 1947, la ACIAR, con sede en París, pasó a llamarse Federación Internacional de Automovilismo (FIA) y a fines de 1949 anunció la creación del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 a partir del siguiente año.
En el circuito de Silverstone, el sábado 13 de mayo de 1950, a las 14:30 hora local, se largó el Gran Premio de Gran Bretaña, la primera carrera oficial y puntuable de la Formula 1, una categoría que después de 70 años y más de mil grandes premios, glamourosa, sigue atrayendo y fascinando a los amantes de la velocidad. Se estima que presenciaron el evento más de 120.000 espectadores y, entre otras figuras de la época, en el palco oficial se encontraban el rey Carlos VI y la reina Isabel. Fueron de la partida 21 competidores de 9 países, de los cuales solo 11 consiguieron completar la prueba. Inglaterra, con 9 pilotos fue quien tuvo mayor representación, seguido por Francia con 4 e Italia con 2, mientras que Juan Manuel Fangio fue el único corredor argentino en esa carrera. Los cuatro autos de la escudería Alfa Romeo consiguieron los mejores tiempos de clasificación y, en consecuencia, largaron en la primera fila. Si bien Ferrari es la única marca que participó de todas las ediciones del Campeonato del Mundo hasta la fecha, no fue parte de esta primera competencia de la historia de la Fórmula 1.
El italiano Giuseppe Farina, que había conseguido el mejor tiempo en la previa, partió adelante escoltado por su coterráneo Luigi Fagioli, aunque en varias oportunidades intercambiaron posiciones, en tanto, el argentino Juan Manuel Fangio marchaba en la tercera ubicación. El balcarceño tomó esporádicamente la punta de la prueba en la 15ª vuelta pero enseguida Nino Farina recobró el liderazgo y lo mantuvo hasta ver la bandera a cuadros tras completar las 70 vueltas establecidas en 2h13’23”6/10 inscribiendo su nombre como el primer ganador de la historia de la Formula 1. En segunda ubicación llegó el otro italiano, Luigi Fagioli a 2.6 segundos del ganador mientras que el británico Reg Parnell cruzó la línea de meta en tercer lugar completando el uno dos y tres de la escuadra de Milán. A dos vueltas de los punteros arribaron los franceses Yves Giraud-Cabantous y Louis Rosier al volante de los Talbot Lago. Por su parte, el “Chueco” Juan Manuel Fangio tuvo que abandonar la competencia en el 62º giro debido a la pérdida de aceite en su motor cuando ocupaba, expectante, la ubicación de escolta.
El calendario del primer Campeonato del Mundo de Formula 1 estuvo compuesto por siete carreras puntuables y, a excepción de las 500 millas de Indianápolis, los Alfa Romeo 158 dominaron ampliamente la temporada con tres victorias para Giuseppe Farina, a la postre campeón y otras tantas del balcarceño Juan Manuel Fangio que finalizó la temporada a tres unidades del piloto italiano, mientras que Luigi Fagioli, ocupó el tercer peldaño subiendo al podio en cinco ocasiones.