Australia se rinde a sus pies. Y si, Tim Cahill es, quizás, el mejor jugador de la historia del fútbol aussie, incluso superando a grandes leyendas como Tony Vidmar, Harry Kewell, Mark Viduka, John Aloisi y tantos otros. Pero todo jugador en algún momento le pone punto final a su carrera, al menos en su selección, y ayer fue el momento para que Cahill se despidiera de los “Socceroos”.
Aunque la historia marca que Tim es, hasta el momento, el máximo goleador de la selección australiana, el ex jugador del Everton inglés pudo no haber vestido la casaca dorada y verde. Esto se basa en que Cahill disputó algunos partidos en un torneo de Oceanía con la sub 20 de Samoa teniendo 15 años y tuvo un llamado de Irlanda para poder disputar el Mundial 2002 pero no pudo hacerlo por haber jugado con la camiseta samoana.
Luego de esos años, Cahill debutó finalmente en los “Socceroos” en un match ante Sudáfrica y, después, disputó los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Además, ese mismo año fue elegido como mejor jugador de Oceanía.
En 2006, y tras conseguir la clasificación por penales en el repechaje ante Uruguay, Tim debutó en una Copa del Mundo y se dio el gusto de marcar el primer gol australiano en la historia de esa competición. Pero esto no fue sólo lo que hizo el nacido en Sidney ya que, en ese mismo encuentro ante Japón, marcó un tanto más y, junto con el festejo de Aloisi, celebró la única victoria de los aussies en un Mundial.
En 2007, la Copa Asia le trajo más gritos sagrados aunque no pudo levantar el trofeo ya que su selección cayó en cuartos de final ante Japón en la prórroga.
Con el transcurrir del tiempo y el retiro de varios centrodelanteros históricos como Viduka o Aloisi, de a poco Cahill fue acercándose al puesto de punta (antes jugaba como mediocampista) y así, empezó a anotar cada vez más. En 2010, anotó un tanto en Sudáfrica ante Serbia y en 2014 le marcó dos a Holanda, siendo elegido uno de esos goles el segundo mejor de esa competición.
Ya en la clasificación para Rusia 2018 y tras ganar la Copa Asia en 2015 en su tierra y jugar la Copa Confederaciones en 2017, Cahill comenzó a entrar desde el banco de suplentes pero no por eso dejó de aportar su cuota goleadora. Con su doblete ante Siria en el primer repechaje, el delantero llegó a los 50 goles en más de cien partidos y, en tierras rusas, se transformó, junto a Mark Milligan, en el australiano con más presencias mundialistas.
Por todo esto, el anuncio del retiro de los “Socceroos” por parte de este jugador culminó con un masivo #ThanksTim en todas las redes sociales, agradeciéndole por todo lo hecho en los 107 partidos que disputó con la camiseta de la selección australiana de fútbol.