Por la última fecha del Grupo B de la Copa Asia, Australia venció a Siria por 3 a 2 con goles de Mabil, Ikonomidis y Rogic. Khrbin y Al Soma, de penal, anotaron para los Ayman Hakeem.
Otra vez Australia la pasó mal con Siria. Al igual que en la clasificación para Rusia 2018, los “Socceroos” sufrieron con el equipo de Hakeem, que incluso mereció mejor suerte por lo hecho en la totalidad del match.
Pero los goles se hacen y aunque domines todo el encuentro, si no tenés chances netas de gol, el rival puede hacerlo valer. Esto le pasó a Siria que, por momentos, acorraló a su rival pero le costó provocar riesgo al arco de Ryan y así, se encontró en desventaja a los 41 minutos del primer tiempo por el golazo de Awer Mabil, quien la clavó en el ángulo superior izquierdo de Ibrahim Alma.
Y pese a que lo empató 120 segundos después luego de que Khrbin aprovechara el rebote que dio Ryan a su cabezazo previo, en el segundo tiempo volvió a sufrir sus propios errores en defensa. Tras un pelotazo de Rogic y un error de un defensor que no pudo sacarla, Ikonomidis definió y, cuando la pelota entraba, un central sirio rechazó. El árbitro cobró el gol aunque en las imágenes quedan muchas dudas.
Pero si de entender jugadas se habla, hay que hablar del penal que le dieron a los de Hakeem a diez para el final cuando estaban volcados en ataque buscando el empate. Al Soma literalmente se zambulló dentro del área y el juez, a instancias del asistente de ese lado y dudando unos segundos, dio un penal que el mismo delantero cambió por gol.
Y cuando parecía que los sirios se llevaban puestos a los australianos, en el segundo minuto adicionado al reglamentario, Rogic sacó un tremendo zurdazo para liquidar la historia.
De esta manera, Australia quedó segundo en la zona con seis puntos y clasificó. En tanto, Siria, con tan sólo una unidad, terminó último y se despidió del certamen.