Atlético Tucumán empató con Talleres y perdió la punta de la Liga Profesional

El Decano igualó 1-1 con la T y lleva cuatro sin ganar. Francisco Pizzini puso en ventaja a los cordobeses y Ramiro Carrera firmó tablas.

Si algo no quería Atlético Tucumán es que le agarre un bajón futbolístico cuando todos los de atrás empezaban a acercarse. Y, finalmente, sucedió. Empató 1-1 con Talleres y perdió la punta de la Liga Profesional en manos de Gimnasia.

El primer tiempo contó con dos ráfagas a favor de cada uno. Primero fue el turno del Decano, que tuvo dos remates de Ciro Rius que sacó Guido Herrera y un tremendo zapatazo de Ramiro Carrera al travesaño. Tras salvar su valla, llegó el turno de la T. Rodrigo Garro consiguió marcar, pero fue anulado por offside. Luego, Alan Franco entró solo para conectar un centro de Enzo Díaz y definió desviado de cara al arco. Sin embargo, la tercera fue la vencida. En un tiro libre, Matías Catalán alcanzó a desviarla y habilitó a Francisco Pizzini quien rompió el cero.

Un mazazo a la ilusión del local, pero que se recuperó en el arranque del complemento. Porque apenas movieron del medio, Díaz derribó a Renzo Tesuri y el árbitro sancionó el penal. Carrera se hizo cargo, quiso asegurar al medio y el arquero le adivinó la intención. Pero… el VAR observó que se adelantó y le dio una nueva chance al mediocampista, que le rompió el arco en la segunda oportunidad para igualar el marcador.

Ahí, el que sintió el golpe fue la visita. Y el elenco tucumano pudo tomar las riendas del juego. Volvió a acercase al arco rival y encontró muy buenas respuestas de Herrera ante los remates de Matías Orihuela y Carrera. La gente empujaba al equipo, que necesitaba el gol del triunfo y, por ende, la punta. Sin embargo, no llegó.

Atlético Tucumán volvió a fallar, lleva cuatro sin ganar y cedió la cima del certamen. Talleres sigue sumando puntos a su cosecha para tratar de salir de este flojo semestre.

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Nació en noviembre de 2001 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la previa de una final intercontinental de Boca. Con la pelota bajo su brazo, transitó el camino hasta encontrar la pasión por el deporte. Aliado del teclado y de la profesión.