El Decano se asentó en la Primera División. No sólo eso, también se convirtió en un rival al que nadie quiso medirse. A diferencia de Patronato, el otro equipo que había subido ese mismo año del Nacional B a la elite del fútbol argentino, la escuadra del Jardín de la República le bajó la persiana a otro año formidable en cuanto a lo deportivo.
Atlético Tucumán afrontó la triple competencia y lo hizo de forma maravillosa. Cayó en octavos de final de Copa Argentina y por penales frente a Newell´s Old Boys de Rosario. Llegó más lejos en un torneo de extrema importancia ya que alcanzó los cuartos en la Libertadores tropezando por partida doble con el Gremio. Y, para decorar el 2018, terminó en diciembre dándole pelea a Racing en la temporada actual de la Superliga donde se transformó en el conjunto que más goles a favor tiene hasta el momento.
Los números del Decano hablaron por si sólos. Tantos torneos al mismo tiempo lo llevaron a ser una de las entidades que más cotejos disputó a lo largo de estos 365 días. Y los números terminaron siendo favorables por doquier para la escuadra que conduce Ricardo Zielinski.
En total Atlético Tucumán jugó 42 partidos a lo largo de Copa Argentina, donde no perdió ningún partido ya que quedó eliminado por penales, Superliga y Libertadores. Cayó en diez ocasiones, cuatro de ellas en el certamen continental ante rivales de gran historia. El resto fueron 14 empates y 18 victorias. Y así se va un 2018 más que inolvidable para uno de los grandes del interior que soñará con un próspero año nuevo para seguir sumando millas, viajes, y deseos de codearse con los grandes equipos del fútbol americano.