Atlético Tucumán vive en la Copa Conmebol Libertadores por su triunfo ante Peñarol por 2 a 1 en el José Fierro. El Decano dio el batacazo del grupo 5 y quedó segundo con 7 detrás de Palmeiras (10) y arriba de Jorge Wilstermann (6) con muchas posibilidades de clasificar a octavos de final. Luchó, sufrió pero ganó con los goles de Fernando Zampedri y Leandro González (descontó Gastón Rodríguez para el Carbonero).
Las emociones no aparecieron en demasía en el primer tiempo. Tanto los tucumanos como los uruguayos tuvieron sus chances pero no tan peligrosas. La más clara del local se produjo en los pies del Pulga Rodríguez que perdió un mano a mano ante Guruceaga sumado a los intentos de Aliendro y Barbona y a un penal claro que el árbitro Bascuñán no cobró. El visitante contó situaciones con el protagonismo del Cebolla Rodríguez aunque sin resultados.
La decisión del Deca se vio desde los minutos iniciales del complemento. Canuto y Barbona avisaron con dos disparos al arco de Guruceaga y el equipo de Leo Ramos contestó con un tiro desviado de Affonso. La primer aparición importante de Fernando Zampedri en el área rival fue decisiva: cabezazo ante la marca de un jugador rival, definición esquinada con rebote incluído en el palo y gol. Delirio total en el Monumental y más cuando tres minutos después David Barbona clavó un córner en el poste y Leandro González la empujó con un testazo en el rebote para el 2 a 0. Impensado, soñado y eterno para el Decano. El suspenso lo puso Gastón Rodríguez con una corajeada en el área de Luchetti para el descuento que de poco sirvió a falta de cinco para el final.
El sueño de Atlético Tucumán está más vivo que nunca. Con dos victorias seguidas, los hombres de Pablo Lavallén se ubicaron en la segunda colocación del Grupo 5 de la Copa Libertadores y piensen en el milagro de octavos de final. Lo ganó con justicia y con un corazón de (José) Fierro.