Al Atlético de Madrid pareciera que le gusta sufrir y ante Cádiz no fue la excepción. El Colchonero ganó un partido importante en su lucha por ingresar a la Champions League sin jugar bien y superó a los amarillos por 2 a 1 en el Wanda Metropolitano. La visita mereció mejor suerte pero el Atleti encontró la solución en la resurrección de Rodrigo De Paul con la camiseta Rojiblanca y saltó a la tercer puesto de La Liga en una mejora considerable en los resultados.
El Atleti fue una sombra durante el primer tiempo. Solo aprovechó un horror defensivo en el inicio con definición goleadora de Joao Félix y nada más. Los gaditanos se adueñaron del partido y llegaron con peligro a pesar de la mira desviada en varios intentos. Hubo polémica en una fuerte plancha de Reinildo que, primero, recibió la roja y luego el árbitro corrigió con amarilla. La situación merecía la colorada.
De tanto insistir, la visita consiguió su premio en tiempo de descuento gracias a un centro del uruguayo Espino que encontró la cabeza de Álvaro Negredo para un empate merecido en los primeros cuarenta y cinco minutos.
Los amarillos perdieron fuerza en el ataque en el complemento pero tampoco sufrieron ante un Colchonero al que no le sirvieron demasiado sus cambios. El ritmo bajó considerablemente, sin embargo el equipo del Cholo siempre tiene una vida más: en una jugada aislada y tras un disparo de Ángel Correa, Rodrigo De Paul tomó un rebote en el área y definió ante un arquero que no pude reaccionar frente a un remate alto.
El conjunto de Sergio González se envalentono y salió al ataque nuevamente y puso en riesgo el árco de Jan Oblak que siempre estuvo atento a eliminar todo peligro de su zona.
Atleti no mostró su mejor versión aunque triunfo en un juego clave en su pelea por entrar a la Champions League. Cádiz hizo un gran partido pero se quedó sin nada en su visita a Madrid.