El Aleti abrió rápidamente el marcador en su visita a Feyenoord acercándose al resultado que necesita para meterse entre los 16 mejores de la Champions League.
En catorce minutos Marcos Llorente levantó el centro que Lutsharel Geertuida desvió insólitamente contra propia puerta; el defensor neerlandés levantó los brazos para dejar salir la pelota pero terminó empujándola con su cadera.
Ganá Atlético y sueña.