Pasó la temporada y la gente del Bohemio celebró de manera formidable el ascenso al Nacional B. El equipo de Alejandro Orfila goleó por 3 a 0 al Tallarín y acabó segundo en la tabla de posiciones por encima de Estudiantes de Buenos Aires y por debajo del campeón que ha sido Barracas Central.
Cayó el telón de la trigésimo octava jornada y con Villa Crespo embanderada en festejos, Atlanta hizo lo suyo para despedirse de la categoría con muchos aspectos positivos y sepultando a Talleres de Remedios de Escalada en un último puesto que, de no existir los promedios, le hubiese significado el descenso a la C.
Los dirigidos por Javier Gómez llegaron con algo de peligro cuando todo empezaba. Un cabezazo bombeado de Nicolás Ricci puso en peligro el larguísimo invicto de Juan Francisco Rago. Sin embargo la redonda se perdió por línea de fondo y luego, el dueño de casa, ordenó sus filas para borrar del mapa a los del sur.
Cuando Atlanta se despertó, fue una máquina. Ignacio Colombini tuvo el primero pero el palo derecho de Ezequiel Cacace se lo negó. Fabricio Pedrozo capturó el rebote y castigó contra el guardameta que respondió con creces para mandar la pelota al tiro de esquina. Sin embargo está fórmula del local iba a terminar consiguiendo su merecido.
A los 38 minutos del primer tiempo Colombini tuvo su revancha. En una gran subida por el costado izquierdo, llegó el centro pasado que encontró al ex Racing bajo el arco. Allí, el otrora Almirante Brown empujó el esférico al fondo de la red y empezó a elaborar la victoria ante Talleres de Remedios de Escalada.
El gran andar de los hombres de Orfila se trasladó a un monólogo en la complementaria. Antes del cuarto de hora, Horacio Martínez anotó el segundo pero fue anulado por presunta posición adelantada del atacante que supo vestir la pilcha de Douglas Haig de Pergamino. No obstante, a los 18, Pedrozo conectó en el primer palo un notable desborde de Axel Ochoa para ampliar el tanteador en Villa Crespo.
Martínez dilapidó el tercero frente al arco y más tarde, el ex Huracán, Agustín Gil Clarotti, hizo lo propio pero fallando en lo que hubiese sido el descuento del Tallarín. Cuando iban 34 minutos Colombini puso cifras definitvas de penal pero el plantel estaba tan dulce que quiso más. Así se lo perdió Matías Molina tras una sensacional acción de Walter Mazzanti y Brian Oyola que derivó en el débil zapatazo del lateral.
Talleres de Remedios de Escalada cerró la temporada con un estéril intento desde afuera del área de Lucas Benítez, clara muestra de cuánto le costó afrontar desde lo futbolístico estos 38 capítulos. Atlanta, de fiesta y sin obligaciones, lo goleó por 3 a 0 en Villa Crespo. Así terminó en el segundo puesto de la divisional pero desplegando, sin dudas, un fútbol de Primera.