ATLANTA 1 – BARRACAS CENTRAL 1: LA SUERTE DEL CAMP…

El Bohemio parecía romper con el extenso invicto del Camionero en la noche de Villa Crespo y, de yapa, quedaba con chances claras de meterse en puestos de ascenso directo cuando cumpliese su partido postergado ante UAI Urquiza. Sin embargo los de Salvador Daniele no se dieron por vencidos y empataron sobre el final en un zapatazo de Fernando Valenzuela que se desvió y descolocó al arquero para dejar con un sabor agridulce al dueño de casa con este 1 a 1.

El debut de Alejandro Orfila en Atlanta mostró un primer tiempo perfecto y una complementaria donde pagó carísimo tanto esfuerzo. Barracas Central, paciente pero sin el potencial ofensivo de otras contiendas, encontró la parda cuando el tiempo se agotaba y puso extender su racha sin derrotas a veintiseís contiendas para ilusionarse con el ascenso cuanto antes y también, porqué no, con el récord que ostenta Ferrocarril Midland.

Se trató de un partidazo que tuvo todo tipo de matices. El Bohemio empezó con firmeza y llegó con un remate del ex Fénix, Nicolás Cherro, que se fue muy cerca del palo derecho de Elías Gómez. Más tarde, Joaquín Ochoa Giménez probó desde mitad de cancha viendo al guardameta adelantado y también estuvo cerca de abrir el marcador. En el área opuesta, un poco de Valenzuela en un tiro del otrora atacante de Racing que contuvo muy bien Juan Francisco Rago.

En una ráfaga de cinco minutos pasó de todo en el León Kolbowsky y allí Atlanta demostró porqué mereció ganar el partido. Iban 22 minutos cuando Yael Falcón Pérez, de forma inexplicable, le anuló un gol a Ignacio Colombini. La pelota había dado en el poste, luego quedó bajo los glúteos de Gómez, y quien también supo ser canterano de la Academia, empujó el esférico hacia el fondo del arco. El colegiado comprendió que hubo infracción y no convalidó la conquista. Enfurecidos, los de Orfila fueron por más y aplasataron a Barracas Central.

A los 26, Colombini cabeceó un tiro libre de Fernando Enrique y por cuestión de milímetros no abrió la cuenta. Pero el gol estaba al caer y llegó sesenta segundos después gracias a un buen desborde de Matías Molina que conectó Ochoa Giménez ingresando con el arco de frente para estampar el justo 1 a 0 con el que marcharon a los camarines.

Parecía que no era la noche del Camionero. La fortuna no estaba de su lado, el juego asociado no aparecía, y para colmo, en dos acciones consecutivas el travesaño le negó la parda antes del cuarto de hora de la complementaria. Carlos Arce desde 35 metros hizo vibrar el horizontal y, luego, Luciano Romero hizo lo propio con un zapatazo furibundo.

El gran esfuerzo del Bohemio terminó costando carísimo. Orfila metió mano en el equipo, apostó a cuidar el triunfo, y eso lo llevó a retroceder peligrosamente. El plan le estaba saliendo bárbaro hasta que a los 39, Valenzuela intentó desde afuera del área, la pelota se desvió en Cherro, cobró un efecto descoumnal, aparentaba perderse por línea de fondo y terminó metiéndose con chanfle contra el palo izquierdo de Rago.

Atlanta tenía en sus manos un triunfo que saboreaba por distintos factores, por el cambio de entrenador, por quedar virtualmente en puestos de ascenso directo, por el gol anulado de Falcón Pérez, por cortarle el invicto al puntero. Sin embargo, Barracas Central lo empató sobre el final con una carambola. Y ese 1 a 1 podría tratarse, sin dudas, de la suerte del camp…

Acerca de Marcelo Patroncini 24424 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.