Atlanta se quedó corto. Ganó solamente 1 a 0 ante Almirante Brown en Villa Crespo pero mereció más goles. Fue un monólogo del Bohemio de principio a fin con chances innumerables pero entre el arquero de la Fragata -Joaquín Mattalía- y la poca efectividad del local el partido terminó con la mínima diferencia. El equipo de Francisco Berscé empieza a aparecer y sus hinchas se fueron conformes por el triunfo.
Poco a poco el dueño de casa se hizo el protagonista del juego y metió al Mirasol en su propio campo. Atacó por las bandas, por el medio y siempre encontró la chance de entrar al área para generar peligro. Las llegadas aparecieron en gran cantidad en los pies de Braian Miranda, Fabián Monserrat, Adrián Martínez y Nicolás Bianchi Arce (la más claras con el arco libre la mandó por arriba del travesaño). El equipo local transformó a Joaquín Mattalía en el futbolista más seguro del conjunto de Isidro Casanova. Increíblemente el cero se mantuvo hasta el final de la primera mitad.
El Bohemio siguió con la misma metodología y no cesó el ataque sobre su rival. De manera temprana (a los 8´ST), Adrián Martínez corajeó una pelota, superó a Mattalía y se acomodó para la definición del tan esperado tanto en el estadio Don León Kolbowsky. La intensidad bajó después del gol pero el control nunca dejó de ser del Bohemio. Hubo más chances aunque la precisión del dueño de casa no fue para nada efectiva. La Fragata intentó recuperarse con el ingreso de Colombini pero no le dio resultado.
La distancia fue de un gol y mereció ser de más. Atlanta gustó en Villa Crespo y mostró sus pergaminos para pelear arriba. Fue totalmente superior a un flojo Almirante Brown que casi ni inquietó a su rival. El Bohemio se quedó corto pero sumó los primeros tres puntos de local.