ATL. TUCUMAN 1 – HURACAN 1: SIEMPRE QUE LLOVIO (NO) PARO

Debido a las incidencias climáticas, Atlético Tucumán y Huracán no pudieron completar su encuentro en el Jardín de la República y el mismo terminó con un empate en un gol por cada lado.

Huracán, con un arranque irregular tanto en el torneo como en la Copa Argentina (perdió con Estudiantes de San Luis por penales), necesitaba con urgencia los tres puntos para intentar enderezar su presente. A pesar de esa necesidad de victoria (como así también el Decano), fueron los locales los que iban a abrir el marcador a los dieciocho minutos de la inicial: luego de un tiro de esquina desde la derecha y luego de un par de rebotes en el área, Augusto Lotti la empujó a la red para romper el cero.

Parecía que la lluvia iba a ceder y el Globo aprovechó para poner tablas en el marcador: Lucas Merolla impactó de cabeza un centro preciso desde la derecha y la colocó lejos del alcance de Cristian Lucchetti a los treinta y dos minutos. Las cosas no iban a mejorar para los dirigidos por Omar De Felippe, ya que Cristian Erbes iba a recibir su segunda amarilla cinco minutos más tarde por un intento de engaño al árbitro al dejarse caer en el área rival: Nazareno Arasa no dudó y lo echó del encuentro.

Y la lluvia que parecía ceder, volvió a aparecer al comienzo de los segundos cuarenta y cinco minutos. Los comandados por Israel Damonte buscaban aprovechar ese hombre de más, pero sin tanta profundidad. A los ocho minutos, Atlético volvía a perder un jugador de juego: Marcelo Ortiz iba a dejar la cancha y le dejó a la visita una chance importantísima para ponerse adelante en el marcador con un tiro libre cerca del área grande, pero el arquero local sacó una pelota que tenía destino de gol para dejar el encuentro igualado.

El clima no cedía, la tormenta seguía incrementándose minuto a minuto y el marcador se mantenía igual. Los locales, a pesar de estar jugando con nueve jugadores, dispusieron de dos chances clarísimas para ponerse adelante en el encuentro, pero el arquero local en una oportunidad (descolgando un tiro libre directo ejecutado por Luciano Monzón) y la mala definición en otra (Ramiro Carrera lo tuvo luego de una falla en la última línea de defensa), impidieron ese grito ansiado de gol.

Para completar el combo, la luz iba a ceder en el estadio Monumental José Fierro. Luego de unos minutos y cuando la luz volvía para continuar el cotejo, el campo de juego estaba en tan mal estado por la tormenta que el árbitro decidió suspender el mismo.

Resultado que no le sirve a ninguno de los dos, que necesitan engrosar el promedio, aún cuando no haya descensos este año.

Acerca de Matias Miano 324 Articles
Nació en febrero de 1982 con una pelota pegada al pie. Jugó toda su vida al fútbol. Antes de ser anotado en el Registro Civil, ya le decían «Tute». Gran asador. Fanático de La Renga. Virtuoso de la escritura. Por gente como él no es necesario ser periodista; sólo se necesita tener pasión por algo.