Los Leones disfrutaron no sólo la eliminación de Real Sociedad sino también su pasaje a la próxima instancia de la Copa del Rey. Jugando realmente bien en Mestalla, el equipo de Ernesto Valverde derrotó a los Chés a domicilio con un 3 a 1 que los metió en semifinales.
Valencia se jugaba muchísimo en este encuentro y directamente no estuvo a la altura, prácticamente no gravitó en ofensiva, y sólo se puso a tono con un gol en contra de Óscar de Marcos. Athletic fue el justo ganador en una gran función colectiva.
Todo fue de la visita que recién empezó a pisar fuerte con un derechazo de Iñaki Williams pasado el cuarto de hora. El pleito se volcaba más para el conjunto rojiblanco y la paridad se rompió a diez para el descanso y en una jugada muy bien armada de tres cuartos de campo hacia adelante.
Iban 34 del primer período cuando Iñaki Williams saltó por el segundo palo y bajó una pelota al corazón del área grande. Los defensores del Valencia seguían el esférico con la mirada y allí apareció Iker Muniain, en soledad y sin marcas, para romperle la cueva con un violento remate a Giorgi Mamardashvili.
El único momento de sufrimiento para el Athletic se dio a los 43 minutos cuando De Marcos la metió en contra de su propio arco. Sin embargo, sus compañeros se encargaron de levantar cabeza rápidamente y antes de descanso ya estaban arriba nuevamente gracias a un derechazo de Nico Williams.
El resultado quedaba corto en Mestalla y los de Bilbao se encargaron de cerrarlo a un cuarto de hora para el epílogo después de una infracción de Cenk Özkacar sobre Nico Williams dentro del área. Carlos del Cerro Grande sancionó la pena máxima y Mikel Vesga no falló desde los doce pasos para estirar la brecha.
Valencia, desdibujado y sin entender lo que estaba en juego, se quedó con las manos vacías viendo como sus oponentes dominaron las acciones. Athletic ganó 3 a 1 y se llevó para Bilbao un delicioso boleto para jugar las semifinales de la Copa del Rey.
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