El Merengue venía de empatar con Rayo Vallecano y este lunes era la gran oportunidad para los Blanquivermells de achicar distancias nuevamente con el líder. Sin embargo, en San Mamés y en un verdadero partidazo, Los Leones cantaron victoria por 3 a 2.
Girona empezó a despedirse definitivamente del título. Con las pocas oportunidades que suele ofrendar un rival del tenor de Real Madrid, el conjunto catalán no supo aprovecharlas y trastabilló ante Athletic de Bilbao que sueña con el cuarto lugar en la tabla de posiciones.
Al minuto y medio nomás, Álex Berenguer recortó en la medialuna y metió un zurdazo rasante que se tornó inatajable para Paulo Gazzaniga. Así, con ese 1 a 0 parcial, los de Ernesto Valverde marchaban al descanso sin imaginar lo vibrante que sería la complementaria.
Girona empató en el arranque de la complementaria cuando Iván Martín tiró un sombrero dentro del área, lanzó un buscapié y Viktor Tsygankov empujó bajo el arco. Sin embargo, poco duró la alegría ya que a los 11 minutos, Athleti de Bilbao puso el 2 a 1 con un derechazo de Berenguer tras notable asistencia de Gorka Guruzeta.
Los Leones ampliaron al rato nomás en una jugada sumamente desafortunada para la visita. Un pelotazo largo desde campo propio para el dueño de casa cayó en los pies de Iñaki Williams que se aprovechó de la débil marca de Miguel Gutiérrez para estirar la brecha.
Los Blanquivermells descontaron antes de la media hora del segundo tiempo en un tiro libre de Aleix García que empujó el ex Barcelona, Eric García. La diferencia era mínima y, en una de las últimas, Unai Simón se lo tapó a Sávio y en el rebote Jhon Solís fusiló con el arco vacío pero Dani Vivián salvó de cabeza en la línea.
Girona hizo un gran partido pero se quedó con las manos vacías y cada vez más lejos de la cima. Athletic de Bilbao le dio una mano a Real Madrid, ganó 3 a 2, y en un verdadero partidazo dio muestras de caracter para soñar con puestos de Champions League en esta temporada.
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