Los Oróbicos consiguieron un triunfo de oro de cara al sueño de meterse en competencias internacionales a partir del segundo semestre. Después de una racha adversa entre febrero y marzo, los de Gian Piero Gasperini encaminaron su rumbo y ahora se cargaron al Toro por 2 a 1.
Atalanta se imponía con una gran jugada personal de Davide Zappacosta que avanzó por banda izquierda, se llevó la marca de Valentino Lazaro, y sin ángulo sacudió para sorprender a Vanja Milinkovic-Savic. El arquero de Torino fue absolutamente responsable de la caída de su valla.
En la complementaria, el otro guardameta tuvo mucho que ver con la igualdad que consiguió el Granate. A la media hora del segundo tiempo, Aleksey Miranchuk metió un violento remate que agarró a contrapierna a Marco Sportiello. El portero reaccionó, tapó como pudo, pero en el rebote apareció Sanabria para colocar el 1 a 1.
Golpeado en el ego personal, los de Bérgamo salieron a buscar el partido que se les escapaba en Turín. Y con los de Ivan Juric completamente cerrados en defensa, el gol llegó una una maravilla de Duvan Zapata que se llevó la marca de Perr Schuurs, dejó en el piso al neerlandés, y cuando se acomodó en zona candente le quemó las redes a Milinkovic-Savic.
Torino parecía quedarse al menos con un punto en casa pero se quedó, no aprovechó el envión anímico, y acabó con las manos vacías. Atalanta ganó por 2 a 1, superó la línea del Inter que mañana jugará con Lazio, y por el momento se acomodó en zonas que cotizan con boleto a la próxima Europa League.