La postura de Luis Segura en la Asamblea Extraordinaria de AFA fue clara: su mandato como presidente de la institutición finaliza el 30 de junio de este año pero para él ya terminó. «Hoy es 28 pero hacé de cuenta que hoy es 30. Este «partido» lo estoy viendo desde la tribuna», aclaró el dirigente en la conferencia de prensa en el predio Julio Humberto Grondona. El hombre tomó la posta de la reunión y se desligó de la responsabilidad con un pedido de nombrar a dos pares para presidir la sesión.
El presente de la Asociación del Fútbol Argentino se mezcla entre cuestiones políticas, económicas y dirigenciales. Su renuncia deja al organismo sin una cabeza determinada y por eso será clave la definición de un Comité de Regularización que culminará todos sus detalles este jueves en una reunión con la jueza Servini de Cubría junto a los integrantes de la Asamblea. «La AFA está con inconvenientes económicos y ahora no tiene autoridades. La Asamblea es la única. Se viene la Comisión de FIFA y estarán hasta junio del 2017. No es fácil no tener una referencia aunque la FIFA se hará cargo. Lo único que hay que aclarar es que no hay ningún tipo de riesgo de una intervención del gobierno», sostuvo el ex presidente de Argentinos Juniors y agregó sobre las resoluciones de la sesión: «Espero que se llegue a un acuerdo. Es un problema económico y de aspiraciones políticas entre los dirigentes».
La frase de la tarde la tiró sobre el final y a la salida de la Asamblea: «Me comí varios caramelos durante mi mandato y todos fueron ácidos y duros. Pero no me arrepiento de haber sido presidente de AFA, al contrario fue honor y a la vez una presidencia complicada. No soy de echar culpas a otros. Yo no tuve, ni tengo ni tendré una financiera. Y quiero que venga un club y que diga que mandamos a cambiar cheques a una financiera. Es imposible que pase eso».