
El líder de la Premier League volvió entero del parate Mundialista y aprobó un nuevo examen de riesgo dando vuelta un partido complicado ante West Ham United.
De menor a mayor fue Arsenal en Emirates, padeciendo antes de la media hora el penal en contra que Said Benrahma aprovechó para poner arriba a los Hammers.
Arsenal no se desesperó, incluso mascó bronca por un penal (correctamente) no convalidado a instancias del VAR.
Buscó con sus herramientas y así encontró el empate en ocho minutos del complemento. Martin Odegaard manejó el ataque por carril central y sacó el tiro/pase que Bukayo Saka enganchó solito en el área; el delantero se acomodó perfecto y definió mejor sobre Fabianski.
Enseguida, cinco minutos después, una nueva conducción de Odegaard decantó en el ingreso por vértice izquierdo del área de Gabriel Martinelli y su impecable derechazo al primer poste de Fabianski, sorprendido ex golero Gunner.
El 2-1 liberó al Arsenal, que manejó los hilos e incluso estiró diferencia tras una excelente maniobra individual de Eddie Nketiah; el delantero giró sobre su propio eje en el área para definir con categoría al 3-1.
Gran victoria de Arsenal, quinta consecutiva en este tramo de Premier League. Los de Arteta suman 40 puntos y siguen liderando con buen margen el torneo.